miércoles, 4 de octubre de 2017

Favoritos de septiembre


Recuerdo cuando tenía veinte años y lamentaba la monotonía de mi vida: siempre las mismas calles, la misma gente, los mismos planes... Lo típico de esa edad: querer salir de tu cuevecita y explorar el mundo exterior, a lo Ariel. Y, a los veintinueve, creo que ya he asumido que el cambio constante es lo que por ahora toca.
Sí, ha habido nueva mudanza. Esta vez ha sido rara: he regresado a Galicia. Esperaba echar en la Comunidad de Madrid unos cuantos años más, pero la vida ha dicho que ya era hora de volver y me ha sentado bien, pues tras el curso pasado sabía que me hacía falta algo más que acabar en un municipio distinto de la Sierra Oeste. Bien. Así os lo digo. Bien. En un lugar pequeño, pero sin echar de menos en exceso las comodidades y posibilidades de la gran ciudad (todavía). Con bastante tiempo para estudiar, alguno para el ocio diario y una recién descubierta adicción a conducir (lo genial es que el coche, por ahora, sigue entero y nadie ha muerto; ya de cómo aparco os hablo en otra ocasión).
Lo que llevo mal: el proceso de mudanza (return tickets a Madrid en veinticuatro horas, nunca más, por favor; a no ser que de por medio haya algún metalero finlandés, como poco), la incertidumbre y los días eternos de espera, dejar allí abajo a alguna gente a la que echaré de menos ver a menudo. También me estresa ver la cantidad de objetos que he reunido tras unos cuantos alquileres variopintos: en unos había sartenes pero no ollas, en otros no existía la cubertería, a alguno me tuve que llevar lámparas propias y en el último hasta me tocó comprar una almohada. Total, que el ajuar ya lo tengo. (De la parte que es mi culpa (funko pops, libros, películas, marcos de fotos, carpetas...) no hablo, ¿lo habéis notado?).

Total, que poca ficción me ha permitido la vida consumir en septiembre, pero ha sido buena:


Películas


-Love Exposure (2008). Como persona que degusta cine de Miike Takashi, era un crimen no haber visto nunca una cinta del otro gran representante del eroguro contemporáneo: Sion Sono. Y me podría haber estrenado de muchas maneras, pero ¿una película de cuatro horas? ¿Por qué no? No es, como nada en este tipo de cine, para todos los paladares, pero me parece una obra maestra del entretenimiento. Las cuatro horas ni se le notan, no sobra ni un segundo de metraje y no deja de enganchar en ningún momento. Simplemente, imposible dejar de verla. Cambia de género continuamente, el guión es giro absurdo tras giro absurdo y los personajes tienen todos unas cuantas taras. Pero es que es deliciosa. Las interpretaciones son muy buenas (me sorprendió muchísimo el protagonista, Takahiro Nishijima, al que conocía como Nissy de AAA y jamás había visto actuar), el ritmo es glorioso y además se permite explorar temas como la familia, la religión y algunos aspectos poco limpios de la cultura japonesa. ¿Cómo lo hace? Hablando de bragas. BRAVO.

-Un dios salvaje (2011). He visto tantas cosas como maestra, que hasta el momento en que definitivamente se zambuye en lo absurdo vi perfectamente plausible lo que sucede entre los cuatro personajes de esta película. Dirigida por Roman Polanski, coloca a Kate Winslet, Jodie Foster, Christoph Waltz y John C. Reilly en un escenario del que apenas salen en sus 79 minutos; y les hace hablar sobre un conflicto entre los hijos de las dos parejas. Lo que sale de ahí es aterrador: las máscaras de educación y civismo se van cayendo poco a poco y sacan lo peor de cada uno de ellos, lo que hay detrás de las buenas intenciones (aparentes), sus miserias y sus frustraciones. Los bandos mutan, se diluyen, se reestructuran. Los argumentos bajan de nivel. Y los niños, mientras tanto, ignoran el efecto que producen en los adultos. Que me dices que ha pasado en el colegio de al lado, y me lo creo. Bravísimo por los cuatro actores.


Series


-The Defenders (2017). Tras no haber sido capaz de pasar del segundo episodio de Luke Cage y ni siquiera haberme molestado en ver Iron Fist, le tenía bastante miedo a The Defenders. Marvel prometía tanto en Netflix, y no ha cumplido con las expectativas. Daredevil es maravillosa y Jessica Jones le anda a la zaga, pero las otras dos están según todas las críticas muy por debajo. Sin embargo, The Defenders me ha gustado. No es ninguna maravilla, el guión para nada se acerca a la redondez de las dos temporadas de Daredevil, pero la química de esos personajes juntos tiene mucho potencial que me encantaría que volviera a explorarse en otra serie más sólida. Los personajes que menos me gustan son precisamente los dos protagonistas a los que apenas conocía, pero juntos funcionan muy bien. Jessica y Matt también forman un dúo interesante, y es siempre un placer volver a ver a mi Foggy, a Karen y a Claire. Elektra me fascina y me encanta dónde la deja el final de la serie. Ahora sí, el punto más fuerte es la parte visual, que va modificando la intensidad de los colores de acuerdo con los personajes que haya en pantalla y juega con esos efectos con mucho acierto. No me olvido: gran papel el de Sigourney Weaver, aunque su villana no me acabe de imponer demasiado al lado de Fisk.


Libros y cómics


-Orange, tomos 3, 4 y 5. ¡Qué manga tan bonito! Desde que leí el primer tomo, sabía que no iba a poder esperar mucho a conocer el desenlace. Y, francamente, tiene sus fallos y creo que le sobran algunos capítulos, pero los personajes son tan creíbles, carismáticos y entrañables que aun así deseamos ver más de ellos. En definitiva, es una historia sobre el sacrificio propio por aquellos a los que queremos; sobre la amistad y los años que pasan; sobre los remordimientos y la culpa; sobre los pequeños gestos que significan un mundo y que pueden dar un cambio radical a una situación. No deja de tener un punto triste de comienzo a fin, pero también es muy esperanzador. Para mí, es perfecto para ser adaptado a dorama.

-Daredevil Noir. Me lo regaló mi hermana hace un año y aún no lo había leído. Se trata de un tomo autoconclusivo dentro de la línea Noir de Marvel, y me parece una buena introducción al personaje y a su mundo. Es una historia sencilla, pero que integra algunos de los elementos que definen a Matt Murdock. Me fascinan los colores y las ilustraciones, así como algunas líneas memorables. Lo disfruté mucho.

-Sarah's Scribbles 2: un bollito feliz. No me he leído el primero íntegro, pero encontré por ahí el segundo y no me pude contener. Me encantan las viñetas de Sarah Andersen, me define a demasiados niveles. También me gustó mucho la parte final, en que cuenta historias de su vida y las ilustra. Muy disfrutable.

-La trágica historia del doctor Fausto, de Christopher Marlowe. Vaya mezcla, ¿no? En realidad, lo había leído hace mucho tiempo; pero la versión de Will (2017) del personaje de Marlowe me tiene tan encoñá que no podía no releerlo (he leído la versión larga, con escenas añadidas con respecto a la primera). Y es una joya. El personaje de Fausto, con todas sus contradicciones, está lleno de profundidad y matices y conecta con una sociedad encaminada al humanismo, pero también con la actual batalla entre globalización e individualismo. Me encantaría ver algún día esta obra representada.


Música

Mes mixto en cuanto a música. Tan sólo un título recurrente:

-Imperfection de Evanescence. Nunca me canso de este grupo ni de la voz de Amy Lee, y su nuevo tema me encanta. Hay un par de líneas en su letra que me tatuaría.



Viajes

No es un viaje como tal, pero estoy viviendo en Mondoñedo y lo poco que ya conozco de la Mariña Lucense ya me tiene perdidamente enamorada. A nivel paisajístico, es una zona bellísima; pero es que encima tiene una cantidad de patrimonio increíble y en cada pueblo te encuentras tesoros.  El gallego de esta zona es precioso y cuando salgo de casa veo cuervos y ovejas. Definitivamente, quiero seguir recorriendo la zona y disfrutándola.


Y así cerramos los favoritos del mes. ¿Qué tal ha ido vuestro septiembre? ¡Disfrutad de octubre!

3 comentarios:

Renaissance dijo...

Con el poco tiempo que llevo en el exilio, y ya no veo la hora de volver, pero aún no toca. Sean traslados o que todavía me queda algo por aprender en la otra punta de España.
Ahora...¿Pisos con lámparas, platos y sofás? ¡Pero que lujo es ese! Pienso mientras contemplo con envidia la batería de cocina, platos, sábanas y hasta el sofá que tuve que comprar. Y mi vivienda era "lo más amueblado" que puedes encontrar por estos mundos. Parafraseando a Roy Batty, "he visto cosas que vosotros no creeríais"...
Sarah Andersen es fantástica. Ha sido el único cómic humorístico, de esos que llaman slice of Life en el que realmente muchas (y muchos,porque pese a estar contado desde la perspectiva femenina nones nada excluyente) nos vemos reflejados. Hasta entonces, era un estilo que no me convencía: Maitena era un recopilatorio de tópicos y estereotipos sobre la crisis de los cuarenta, y Moderna de pueblo, entre tanto tinder y tanto "que capullos son todos los tíos", tampoco. Andersen en cambio, es una mezcla muy curiosa de problemas diarios, defectos, alguna neurosis y mucha ternura.

Aura dijo...

¡Hola! Cuantas novedades ^^ yo ojalá irme al norte, vivo en Madrid y hay veces que no lo aguanto jajaja No he visto nada de tu lista pero la canción está chula ^^

Un besito

Kaoru dijo...

@Renaissance. ¡Madre mía! Me muero si tengo que hacer una mudanza como esa, más que nada porque en mi caso tengo mudanza cada septiembre y cada junio y estoy AGOTADA ya. Disfruta de la otra punta de España; todo tiene siempre cosas buenas.

@Aura, yo adoro Madrid pero te entiendo perfectamente. Cuando me fui a vivir ahí, me costó un poco engancharme a la ciudad. En cuanto lo hice, la amé y la amaré siempre. Pero necesitaba oxígeno con mucha frecuencia, es algo que produce.

¡Un beso y gracias por pasaros!