Mostrando entradas con la etiqueta In memoriam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta In memoriam. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de enero de 2016

No creo en un mundo sin David Bowie


"Uno por uno, ojalá pudiera arrodillarme ante todos los artistas que me han conmovido profundamente y desgarrarme el pecho durante unos minutos; enseñarles las distintas piezas que han curado y arreglado, regado y cuidado y fertilizado sin saberlo, todas sus obras musicales y artísticas que se han convertido en mí, que me han modelado y convertido en lo que soy.Hay música que no sólo ha removido las cosas que había ahí dentro, sino que esa misma música me proporcionó el mapa para entrar antes de que tan siquiera supiese que dentro de ese pecho había algo, pues estaba cerrado, polvoriento, envuelto en maldad, desbordante, vacío, inexplorado".
(Amanda Palmer)

Gracias, Mr. Jones. Eres eterno.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Un espíritu elegante

Tal vez escriba un par de líneas, tal vez una parrafada. La idea que tiene que quedar clara es muy sencilla: amo a Audrey Hepburn. Así, sin más. No es sólo un icono, no es sólo una de las actrices que más aportaron a Hollywood en sus mejores décadas, no es sólo el símbolo mundial de la elegancia y la clase. Audrey era especial, era generosa e inteligente, directa y divertida, emocional e impetuosa.
La ausencia de su padre marcó toda su vida y nunca supo llenar ese hueco vacío, ni siquiera cuando se reencontraron muchos años más tarde. Aunque Audrey fue feliz y siempre se sintió agradecida por todo lo que había recibido, siempre tuvo el corazón roto y, en los últimos tiempos, se preguntó si aquella grieta no sería en parte responsable de que sus dos matrimonios hubieran fracasado. 
Si tuviera que explicar brevemente qué es lo que me atrae tanto de Audrey, tal vez sería precisamente eso: su sincera alegría y su inmortal melancolía. 
Billy Wilder, gran amigo y director de dos de las películas más aplaudidas que Audrey protagonizó, la definió de la siguiente manera: "Audrey era conocida por algo que se ha perdido, y eso no es otra cosa que la elegancia, la gracia y los modales... Bogart pensaba que yo amaba a la querida, dulce y bella Audrey, ¿y quién no? Audrey Hepburn fue una creación única. Dios la besó en la mejilla, y ahí estaba ella". 
Su casi enfermizo perfeccionismo la llevaba a entregarse completamente a sus papeles, pero por encima de todo siempre estuvo su familia. En el libro Audrey Hepburn: un espíritu elegante, del que esta entrada toma el título, su hijo Sean Hepburn Ferrer rememora una anécdota curiosa, sucedida cuando él ya era un adulto. Durante una de las largas temporadas que pasaban en Roma, alguien tomó una fotografía de ambos juntos, y ésta se publicó en las revistas bajo las palabras: "Audrey Hepburn y el nuevo amor de su vida". A ella le gustó tanto el detalle, que enmarcó el recorte. "Lo único que no es cierto - comentó - es que se trata del nuevo amor de mi vida. Mis dos hijos son y serán los amores de mi vida". 
De su filosofía rescato algunas de las citas que más me gustan de la actriz, y que secundo completamente:
-"Para que tus ojos sean hermosos, busca lo bueno en los demás; para que tus labios sean hermosos, pronuncia sólo palabras amables; y, para ser elegante, camina con la certeza de que nunca estás solo".
-"Nada es imposible; la propia palabra lo dice: 'I'm possible!'"
-"Recuerda: si algún día necesitas una mano que te ayude, está al final de tu brazo; pero recuerda también que todavía tienes otra mano: la primera es para ayudarte a ti mismo y la segunda, para ayudar a los demás".
-"No quiero estar sola, quiero que me dejen sola".
-"Necesito estar sola muy a menudo. Sería feliz si pudiera pasar las noches del domingo al lunes sola en mi apartamento. Es mi forma de recargar las pilas".
-"Se sabe más de una persona por lo que dice de los demás, que por lo que los demás dicen de ella".
-"Lo más importante en la vida es disfrutarla. Nada más importa".

Por último, y pese a que todavía no he terminado de ver toda su filmografía, enumero algunos de mis títulos favoritos y os los recomiendo muchísimo: Vacaciones en Roma (1953), Ariane (1957), La calumnia (1961), Desayuno con diamantes (1961), Charada (1963), Dos en la carretera (1967), Sola en la oscuridad (1967).

¡Larga vida a Audrey!

domingo, 18 de septiembre de 2011

Si hay algo a lo que no me quiero acostumbrar en la vida, es a las despedidas. Me niego a ceder a sus caprichos y convertirlas en una rutina más. Sin embargo, tampoco se pueden aplazar eternamente... y todavía no había sido capaz de decirte nada coherente. La verdad es que aún no he asimilado que te hayas ido y sólo se me ocurren dos cosas: "Gracias" y "Te echo de menos". 
Hace un par de días, haciendo limpieza de archivos, me encontré una canción cuyo título no me sugería nada y que no tenía marcados intérprete ni álbum. La puse en el reproductor para ver de qué se trataba y tu voz empezó a sonar. Se me hizo un nudo tan grande en el estómago que ni siquiera pude reaccionar de ninguna manera. Sólo sé que sigues siendo uno de los cantantes que más me han emocionado y que tu voz nunca va a dejar de sonar entre las paredes de mi caja torácica. 
Ojalá no te hubieras tenido que ir tan pronto. Te quiero, Isshi.

"Y, cuando no estés seguro de poder encontrar el valor para dar el siguiente paso, recuerda mi voz".
(Isshi)

jueves, 14 de abril de 2011

Inolvidable


El pasado verano, cuando estaba en Londres, apenas tenía acceso a Internet. La conexión del hotelucho donde nos alojábamos era terrible y nos trajo de cabeza durante todo el mes. Me conectaba a veces para hablar con mis amigos, subir fotos y descargarme series que ver por las noches en el cuarto. Poco más. Uno de aquellos días, entré en Twitter y leí que alguien ponía: "R.I.P. Daisuke". Hay unos cuantos Daisukes importantes en mi vida, por lo que pregunté, aunque sin demasiado miedo: es un nombre frecuente. Y no sé, se me habían pasado unos cuantos por la cabeza (incluso Die de Dir en Grey), pero nunca Daisuke Ochida. Me costó muchísimo reaccionar ante una noticia tan terrible, era tan difícil de creer...
Muchos músicos han fallecido últimamente y recuerdo haber mantenido un par de conversaciones al respecto en las que acabé al borde de las lágrimas. A algunos de ellos los echo muchísimo de menos. Se están yendo personas importantes, personas con talento, personas que me han cambiado la vida. Pero Daisuke era... inconcebible.
Después de todos estos meses, llevo un par de días sin poder dejar de pensar en él. Llorándole por primera vez. Supongo que estoy asimilando que este ser tan maravilloso ya no existe en nuestro mundo. Daisuke era alguien excepcional y Kagerou supone muchísimo para mí porque fue uno de los primeros grupos Visual que conocí. Todavía me acuerdo de hablar con mi tocaya madrileña cuando vinieron por primera vez a París junto con D'espairsRay. Mi tocaya fue a verles y yo estaba histérica ansiando conocer los detalles.

Cuando Kagerou se disolvió, fue una gran desilusión. No me dolió tanto como las de otros grupos, eso es cierto. Todavía estaba intentando procesar la separación de Pierrot y esta otra llegó como un eco. Al principio no seguí demasiado a The Studs, el proyecto posterior de Daisuke. Escuché una o dos canciones y me dio demasiada lástima que aquello no fuera Kagerou.
Hace un par de años decidí que era el momento de recuperar el tiempo perdido y engancharme a su discografía. No sólo eso, sino que hasta incluí a Daisuke en uno de mis fanfics, uno que sigue inacabado porque, después de su muerte, ya no sabía cómo llevarlo. Recuperé mi relación con él y lo redescubrí no sólo como cantante, sino también como la fuente de inspiración que fue siempre para mí.

Ahora que por fin empiezo a pensar en él después de estos meses, siento una profunda tristeza. Algunas personas nunca deberían irse. Cuando estaba en el instituto y pasé por un momento realmente malo, hubo dos canciones que me hicieron sentir comprendida y arropada. Dos canciones compuestas por dos amigos que seguirán siéndolo más allá de la muerte. Una de ellas es mi canción, el himno de mi vida, ese grito agónico que a veces me aprieta todavía el corazón: Mushi de Dir en Grey. La otra era de Kagerou, era de Daisuke: Zetsubou ni sayonara. Las dos me salvaron. Por eso no puedo cerrar esta entrada de otra forma.

Gracias.