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viernes, 2 de septiembre de 2016

Favoritos de agosto


Ya, ya sé que estamos en septiembre, pero no me ha dado la vida para hacer esto antes. Como pronosticaba, agosto ha sido un mes raro; entre mi viaje de trece días a Finlandia (que aún me parece una broma; tantos años soñándolo y ¡he estado allí!) y la mudanza que da comienzo a todo curso académico, ha habido poco tiempo para leer, ver o escuchar. 
De todos modos, creo que vale la pena recomendar varias obras, así que aquí os las dejo:

Peliculas 


Se queda en el tintero alguna cinta interesante como Un gato en París y paso directamente a las que me han parecido muy memorables:

-Buscando a Nemo (2003). No, no había visto Buscando a Nemo y no, no he visto Buscando a Dori. Yo, que siempre abogo por la versión original, estoy bastante convencida de que me habría gustado incluso más si hubiera huido del doblaje español, pero son cosas de ver películas en compañía. Es una cinta muy disfrutable, llena de valores y de situaciones que provocan simpatía y cariño infinito. Quizá, y aquí alguien me mata seguro, me resultó un poco forzado el personaje de Dori, pero nuevamente es posible que se deba al doblaje (Anabel Alonso le pareció a alguien la elección adecuada...). Me quedo sin duda con el padre de Nemo, personaje con el que todos podemos identificarnos o identificar a alguien; así como con las tortugas y los peces del acuario. Muy, muy bonita. Puntuación: 7/10.

-Café Society (2016). Otra película que tuve que ver doblada, y en mi opinión otro craso error. Sin embargo y pese a que yo creo que es demasiado exagerado cómo todos los dobladores intentan imitar al de Woody Allen, la película está en la línea de sus buenos títulos y se disfruta por completo. Allen regresa a su Nueva York tan amada y la alterna con un Hollywood superficial, siliconado y de mentira; mientras lo hace, nos cuenta una historia como tantas otras, la de chico conoce a chica pero deciden tomar caminos diferentes, y los años los devuelven en sus sueños a aquel idilio, y a la duda de lo que podría haber sido. Nostálgica, amable y con un regusto de tristeza; Café Society consigue que nos enamoremos de Kristen Stewart, lo cual no es fácil. Puntuación: 7/10.

-Alta Fidelidad (2000). Estaba leyendo una lista de películas para amantes de la música y me encontré con este título de Stephen Frears que tenía pendiente desde hacía años. Basada en una novela, Alta Fidelidad nos cuenta la simple historia de un hombre abandonado por su pareja, y cómo hace un repaso de sus relaciones pasadas y de las razones por las que le gustaría recuperar la más reciente. Todo esto con una buena banda sonora y las interpretaciones encantadoras de John Cusack, Jack Black e Iben Hjejle. Se trata de una cinta bastante realista sobre lo que es el amor y cómo muchas veces se pelea con lo que nos han contado que es. Puntuación: 7/10.

Anime



-Digimon Adventure Tri: Determination / Reunion (2015-16). Estoy haciendo trampa porque ya me vi las dos temporadas el mes pasado, pero entre que en julio me olvidé y que no hay ninguna serie que quiera recomendar este mes... pues eso. No creo que Digimon Adventure Tri haya estado hasta ahora a la altura de las expectativas generadas y, si bien consigue el propósito de provocar nostalgia y de hacernos llorar a ratos, no acaba de cuajar. Por una parte, tiene graves problemas de ritmo y no porque sea lento (veo cine japonés, bitch) sino porque no pasa nada relevante, pero se dedican capítulos enteros a relleno absurdo y a fanservice. Por otro lado, no me acabo de creer a alguno de estos personajes en su versión adolescente, tal vez porque para mí las tonterías románticas se distancian bastante de la esencia de Digimon. Puntos buenos: la música, la animación, las digievoluciones. Veremos a ver la nueva temporada. Puntuación: 6/10.

Libros


Goodreads me va a regañar por llevar tan mal el reto de este año, pero es que soy un desastre. A ver si coincidís en alguno:

-Finnish Nightmares (Karoliina Korhonen). Este libro es sin duda lo mejor que me traje de mis días en Finlandia. Lo encontré por casualidad en una librería y resulta que fue un éxito de ventas en su país hasta el punto de editarlo también en inglés. Los que sepáis un poquito de esa tierra maravillosa habréis oído que en general sus habitantes son personas reservadas e introvertidas, a las que nada les disgusta más que ser el centro de atención. Bien, hola, amigos; yo habré nacido en España, pero soy absolutamente finlandesa y me siento identificada con cada viñeta del libro. Podéis buscar su página de Facebook y encontraréis muchas de esas situaciones con las que me he sentido tan identificada; es una joyita. Puntuación: 10/10.

-Harry Potter and the Cursed Child (J.K. Rowling, John Tiffany y Jack Thorne). No lo voy a puntuar porque no sabría cómo hacerlo. Ha habido momentos en que me ha emocionado y removido por dentro, y además no puedo separar ya este libro de mi viaje a Finlandia. Pero como historia es flojita y hay personajes que se quedan en caricaturas y fanservice (ejem, Ron, Snape...). Así que bueno, agradezco volver a leer sobre este mundo maravilloso pero no lo releeré. Me quedo con mis siete volúmenes originales.

-The City of Woven Streets (Emmi Itäranta). Otro libro que me compré en el país de los mil lagos. Aunque estuve por lo menos media hora dando vueltas a todos los libros finlandeses que vendían en lengua inglesa en aquella tienda de Turku, en realidad esta novela ya me había cautivado a primera vista. Itäranta ha sido para mí una gran revelación y volveré a leerla; su narrativa personal y cargada de lirismo, la forma en que entreteje personajes y contextos y lo fantástico de que ella misma escriba sus obras en finés y en inglés me han dejado prendada. La novela falla en cuanto a personajes secundarios y en lo que es la puesta en marcha de la trama principal, pero la descripción de ese mundo represivo y asfixiante es tan impecable, que es que da igual. Bravo, bravo, bravo. Recomendado. Puntuación: 8/10.

Música


-Untouched (The Local Band). A ver, contextualicemos. Este verano me fui a Helsinki (stop) Soy fan de un grupo finlandés que se llama The 69 Eyes (stop) Uno de los miembros de dicho grupo tiene un bar en la capital de su país (stop) Ese bar se encuentra en la misma calle donde me quedé durante trece días (stop)
Vamos, no me jodáis. Yo tenía a mi amiga Mine amenazándome con dejar de hablar conmigo si no iba a ver a Jussi69 a su bar, pero ya cuando busqué la dirección y estaba a cinco minutos de mi casa, me pareció la leche. No, no vi a Jussi el día que fui, pero apenas un par de jornadas antes descansaba en su terraza Bam Marguera y, cuando ya me había marchado de Helsinki, se reunía allí una noche The Local Band, proyecto que no conocía del propietario del local en el que también intervienen Alexi Laiho (Children of Bodom) o el antiguo cantante de Crashdïet
Y ya por añadir una guinda al pastel, una de las covers que incluye esta gente en su disco es una versión de una de mis canciones favoritas de The Veronicas: Untouched. Todo dicho.

-In My Blood (The Veronicas). Y, tras la sorpresa de escuchar un tema de estas australianas en boca de gente dura del norte, me fui a por el último single de las gemelas Origliasso, que había dejado aparcado. Y es genial. Quizá musicalmente no sea lo más original del mundo, pero han mejorado muchísimo como cantantes y cada día conecto más con ellas y su visión del mundo. (También me conquista el paralelismo religión / amor / sexo, muy en la línea de Hozier).

Con la esperanza de que, pese a las ocupaciones de las que ya no puedo huir, septiembre venga un poco más fértil, me despido por ahora. 

¡Sed felices!

domingo, 1 de mayo de 2016

Mis personajes favoritos de manga (y anime)


¿Sabéis este tipo de entradas que uno siempre tiene pensado escribir, pero nunca hace hasta que alguien se le adelanta? Que no, no estoy descubriendo nada nuevo, pero siempre pienso en hablar de mis personajes favoritos (¡tantos!) y al final nunca lo hago. Hasta que llegan mis queridos Rager Coffee y me meten el gusanillo en el cuerpo.

Dejando para otra ocasión lo literario y cinematográfico, hoy vengo a centrarme en una de mis pasiones desde bastante joven: el manga (y, con menos fervor, el anime). No era capaz de hacer un top 5 y tampoco, ahora que he escrito una lista más larga, estoy convencida de haber puesto a todos los importantes; tengo la sensación de que me olvido de alguno de los gordos, pero no sé decir quién es. Que me perdonen los afectados, así como los que se van a quedar sólo en mención especial.

Aquí va un intento de Top 12 (sin ningún orden concreto, excepto en los primeros tres puestos):



Dark Mousy (D·N·Angel)

D·N·Angel es un manga al que le tengo un amor especial. Tiene un algo tan entrañable que hace que te encariñes muchísimo con todos sus personajes, desde Daisuke a Hiwatari pasando por las gemelas y la extravagante familia del protagonista.
Dark es el alter ego de Daisuke; un ladrón legendario que no tiene cuerpo propio y por tanto está condenado a llevar una vida dependiente de la familia Miwa. Aunque al principio parece sólo un gamberro que va a lo suyo, a medida que el manga avanza va dejando ver mucho más de su verdadera personalidad e historia, de las cosas que le afectan profundamente y de aquellas que lo condenan. Es un personaje de esos que conquistan; en el mundo de D·N·Angel, yo sería Risa persiguiéndolo a todas partes. 




L y Kira (Death Note)

Realmente, yo siempre he sido mucho más de L y él es el personaje que más me gusta de este manga, pero hay un momento en que se dice algo muy interesante y absolutamente real: que, si el cuaderno de muerte hubiera caído en manos de Ryuzaki (L), él habría sido Kira, y Kira habría sido L. 
Death Note me entusiasmó en su momento (aunque nunca terminé de ver el anime; pero el manga lo devoré como loca) y, aunque hacia el final creo que los dos se desinflan, tanto L como Light son grandísimos personajes: complicados, inteligentes, retorcidos y con un sentido de la justicia radicalmente distinto, pero exactamente igual. Los giros del manga son una auténtica maravilla y, si hay en la sala alguien que aún no lo haya leído, no sé a qué está esperando.



Izzy (Digimon)

Pertenezco a una de las afortunadas generaciones que crecieron con Digimon, que durante cuatro años volvían a casa a toda prisa para devorar el capítulo del día antes de regresar a clase por la tarde. Adoro Digimon (especialmente, Adventure), me ha dado muchísimo que nunca seré capaz de devolver, y en su momento Izzy era un niño con el que me sentía profundamente identificada ya que, como él, siempre he sido muy curiosa y he disfrutado aprendiendo (que no estudiando) cosas nuevas. No puedo dejarle fuera porque siempre seré un poquito Izzy y él siempre será un poquito yo.



Makoto Shishio (Rurouni Kenshin)

Rurouni Kenshin, para mí y aun teniendo en cuenta sus fallos, es el mejor manga que se ha escrito. Nada estará jamás a la altura de Kenshin. Nada me calará tan hondo. 
Hay muchos personajes que amo en este manga y que me veo obligada a dejar fuera, pero este señor, Makoto Shishio, es el villano entre los villanos: un tío que, más allá de la vendeta personal (que la hay), tiene una forma de entender el mundo que se pelea con lo que ve a diario, por lo que decide derrocar un gobierno impotente y cobarde y crear un nuevo orden. Un personaje carismático, fuerte, inteligente, adorado por sus esbirros. Un hombre cuya idea de la sociedad posiblemente no fuera la correcta, pero que sin embargo nos podría haber convencido a cualquiera. Un grande.



Shinobu Morita (Honey and Clover)

Conocí Honey and Clover por su dorama, y es curioso que desde el principio me enamorara por completo, ya que ahora que he leído el manga sé que éste le da cien mil vueltas. En la serie de imagen real, Morita era interpretado por uno de los actores que más quiero, Hiroki Narimiya, y tal vez al principio esto condicionara mi inclinación por él, pero realmente a día de hoy sigo pensando que Morita es el gran personaje de Honey and Clover (aunque todos sean un amor).
Se le presenta como un personaje cómico, excéntrico, del que poco se sabe y menos se entiende; y acaba siendo una especie de desafío para todos los que no somos capaces de tomar decisiones radicales por llevar una vida más cercana a la de nuestros sueños. Cuando Morita, que en el fondo se preocupa mucho por sus amigos (especialmente Ayumi), consigue liberarse de sus propias cadenas, es el tipo de persona capaz de meterse en un aeropuerto y volar al primer destino posible, con no más equipaje que el amor por la vida.



Reira y Takumi (Nana)

He vuelto a hacer trampa, y es que al pensar en mi personaje favorito de Nana no era capaz de decidirme. Ai Yazawa es una autora capaz de construir personajes muy completos, con sus miedos, motivaciones, deseos... En el caso de Nana, y por alguna razón, siempre me he sentido muy identificada con Reira (Layla), a pesar de que somos bastante distintas. Reira es una especie de princesa a la que todos quieren, pero que nadie parece capaz de amar, y hay algo en esa soledad que conecta mucho conmigo. Así es su relación con Takumi, otro personaje fascinante: una admiración platónica por ambas partes que no puede llevar a nada más que a la destrucción de ambos. Si bien siempre he sido una enamorada de la pareja formada por Reira y Shin, sin duda es la de ella con Takumi la relación que más me gusta del manga, y son por individual dos personajes que me vuelven loca.



Kurama (Yu Yu Hakusho)

Yu Yu Hakusho es de esos pocos grandes favoritos de los que prefiero el anime antes que el manga. No es ni mucho menos el único caso en que lo primero que llegó a mí fue la adaptación a la pantalla, pero sí de los pocos cuyo manga no me ha llegado tanto. Quizá porque es más breve y se profundiza menos en los personajes, a lo mejor porque prefiero el estilo de dibujo del anime. No sé. Lo único que nos importa ahora mismo es Kurama, y el anime me ha permitido ver mucho de él.
Kurama es un demonio zorro que vive como humano en Japón y acaba uniéndose al equipo protagonista. Es un personaje atractivo por la frialdad con la que analiza y se enfrenta a cualquier situación sin dejar que sus propios sentimientos intervengan; y por, sin embargo, haber aprendido hábitos humanos y ser capaz de darlo todo por quienes le importan. Es una dualidad bonita de ver y Kurama es sin duda uno de mis grandes amores en este mundillo.



Levi Ackerman (Attack on Titan)

En tiempos más recientes, el manga que más me ha gustado y enganchado es sin duda Ataque a los Titanes. Es una historia con fuerza, que desde el principio te mete de lleno en ese mundo y te hace querer saber más, abriendo cada vez interrogantes nuevos (a ver si luego saben salir de ahí...) y presentando situaciones complicadas. 
El bombón de la serie es de cabeza Levi, oficial del cuerpo de exploración que destaca no sólo por sus habilidades de combate, sino también por su frialdad y capacidad para dictar y ejecutar órdenes desde lo práctico y comprendiendo la responsabilidad que conllevan las consecuencias de esas acciones.
Levi llegó de los suburbios al cuerpo de exploración a regañadientes, pero su potencial como soldado y su determinación le ganaron el apodo de "hombre más fuerte de la humanidad". Oculta sus sentimientos y tiene la fortaleza suficiente como para no dejar que le nublen el juicio.
Lo que decía: un bombón.



Mustang y Hawkeye (Fullmetal Alchemist)

Roy Mustang, el Alquimista de Fuego, es uno de mis heartthrobs del mundo del manga. Un tipo que a priori parece ambicioso, con grandes aspiraciones y mayor arrogancia, pero que en el fondo es un gran líder que desea proteger a la gente y garantizar la paz. Es serio y estratega, sabe cómo desviar la atención de lo que no desea que se sepa y cómo organizar un ataque. 
Es un personaje fuerte, capaz de arriesgarse por la causa mayor, y su relación con Riza Hawkeye es una de las que más me gustan de Fullmetal. Ella en sí es una gozada de personaje, ya que como veis no he elegido a muchas mujeres porque creo que falta mucho desarrollo en las chicas del manganime; Riza, sin embargo, es fuerte, decidida, calmada. La sensatez en medio del caos que a veces es Mustang. Dos grandes personajes en un gran manga que os recomiendo encarecidamente.

Como ya venía anunciando, el Top 3 sí que tiene un orden, así que redoble de tambores y, antes de irme a los agraciados, aprovecho para hacer algunas menciones de honor a personajes adorables que no han tenido espacio aquí: Arashi, Kakyo, Seishiro y Sorata, por mencionar sólo unos pocos de X de CLAMP; Makoto de Sailor Moon, aunque más la del anime que la del manga; Ayumi y Nomiya de Honey and Clover, Zelgadiss de Slayers, Erwin y Hange de Ataque a los Titanes, Meroko de Fullmoon wo Sagashite, Shiryu de Saint Seiya, Shin y Yasu de Nana, Ken de Digimon 2, Yano de Bokura ga Ita, Hotohori y Nuriko de Fushigi Yuugi; y prácticamente todos los personajes de Rurouni Kenshin, pero dejadme destacar a Soujiro, Saito, Sanosuke, Aoshi, Misao, Yahiko y la señorita de la que he heredado mi nick.

¡Ahora sí! A por los mejores.



3. Edward Elric (Fullmetal Alchemist)

Da gusto una serie con un protagonista tan redondo. Y es que normalmente siempre preferimos a cualquiera menos al personaje principal, pero en este caso Ed es una auténtica gozada. Un muchacho que de muy joven ha tenido que enfrentarse a situaciones muy crudas y es capaz de darlo todo por enmendar sus errores y devolver a la gente la paz.
Es un personaje fuerte, pero también astuto y bastante ambicioso. Junto a él vamos descubriendo la realidad de un mundo que esconde oscuridad y terror, y a su lado nos reímos, lloramos y sentimos rabia e impotencia. Al final, es más adulto de lo que se permite pensar y alguien en quien se puede confiar.
Es un personaje al que se quiere de todo corazón.



2. Subaru Sumeragi (Tokyo Babylon y X -el de Tsubasa Reservoir Chronicles es menos Subaru-)

Hace bastantes años, yo me empecé a coleccionar X y una amiga, Tokyo Babylon. El dibujo de CLAMP tiene un grado de emotividad que siempre me llega y todos sus personajes me calan en mayor o menor medida. X, en particular, es una obra que a mí se me metió debajo de la piel y me hizo añicos muchas veces. Sin embargo, fue Tokyo Babylon mi primer encuentro con Subaru, ya que cuando la empecé este personaje todavía no salía en X. Y fue mi amiga la que, tras uno de los episodios más bonitos de Babylon, me dijo que yo le recordaba a Subaru.
Aunque a día de hoy y viéndolo con distancia sé que es un personaje profundamente idealizado y que en la realidad no hay nadie tan puro e inocente, sigo queriéndolo con toda mi alma, desde esa ingenuidad infinita de cuando era adolescente, al adulto destrozado que aparece en X. Subaru es bondad infinita, hasta que el dolor llega y se instala y consigue nublar su alegría para siempre. Es un personaje de los que sientes como si fueran parte de ti. Todo lo que le duele, te duele. Todo lo que le toca, te toca. 
Mi mayor pena es que CLAMP jamás cerrara X. Lo último que se ve de Subaru es un cambio profundo, y habría dado lo que fuera por saber qué venía después. Por saber cómo empezaba de nuevo, una persona distinta para siempre, pero sin dejar de ser él mismo. 
Es uno de esos personajes que hacen daño de lo maravillosos que son.



Kenshin Himura (Rurouni Kenshin

El personaje de mi vida. El manga de mi vida. 
Kenshin se presenta como alguien misterioso del que conocemos dos facetas que no parecen tener ningún tipo de sentido la una con respecto a la otra, como piezas que no encajan. Y, a lo largo de los tomos, vamos descubriendo sus heridas, sus cicatrices (más allá de las que se ven), las consecuencias que todavía arrastra de actos pasados y sus propósitos de cara al futuro. Unos propósitos que, si bien son los mismos que cuando tenía catorce años, han tomado una metodología diametralmente distinta para responder a unas creencias nuevas y firmes.
Kenshin es un personaje cuya grandeza reside en que no se cree con la verdad absoluta, sino que defiende su discurso porque es lo que él cree, al tiempo que es consciente de que lo que crea o deje de creer no será más que su verdad y no la universal.
Es un personaje que ama la vida y desea con toda su alma proteger a quienes necesitan que alguien les proteja, que hace suya la responsabilidad de ayudar a los que no tienen los medios para hacerlo.
Yo no sería yo sin Kenshin.


En fin, hasta aquí el rollazo de hoy. ¿Coincidís en alguno? ¿Hay algún otro que os enamore? Estaré encantada de saberlo.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Angel beats!

Puede que esto suene extraño viniendo de alguien que pertenece a la junta directiva de una asociación de cultura japonesa y manganime, pero hace varios años que apenas veo lo segundo: animación japonesa. Quitando Chobits, que me pasaron el año pasado, y Vampire knight, al que me enganché este verano y que veía con dos amigas al tiempo que leía el manga, lo cierto es que no seguía ninguna serie desde... desde... ¿Bachiller? Y ya ha llovido. Sencillamente, desde que compré mi primer tomo de manga supe que me siento mejor entre las páginas de un cómic que frente a la pantalla de mi ordenador. Descubrí que algunos de los animes que me gustaban desde hacía tiempo tenían muchísima más calidad en papel. Y me acomodé.
No quiero decir, y que no se entienda de esa manera, que el anime sea de menor calidad que el manga. Hay de todo; los hay que cambian totalmente la historia en la que se basan, los hay que la reproducen a rajatabla. Algunos son breves y otros, eternos. Unos más divertidos y otros demasiado lentos. Los hay que ofrecen una historia original y otros que, aún apoyándose en una ya existente, desbordan calidad. Hay series que, después de hojeados los cómics, no leería y sin embargo vería mil veces en el televisor (como es el caso de Slayers); sin embargo otras nunca estarán a la altura del manga. Supongo que, en el fondo, una parte importante depende de lo que haya caído en nuestras manos en primer lugar, de la época de nuestras vidas en que nos hayamos entregado a esa historia y de lo que haya significado para nosotros; yo sigo siendo de manga.
El caso es que, a raíz de las III Jornadas Kamakura, la llama de la inquietud empezó a arder en mi estómago, primero muy pequeña y después un poco más grande, pidiéndome ponerme al día también en anime, darle la oportunidad que se merece. Y así escuché las sabias palabras de Meji y empecé a descargarme Angel beats!.
Angel beats! nos cuenta la historia de Yuzuru Otonashi, un adolescente que, sin poder recordar nada de su vida pasada, se encuentra en un mundo nuevo y diferente, un lugar de tránsito hacia el Más Allá. En esta nueva realidad, conoce a Yuri, la líder de una guerrilla contra Dios y contra la que consideran su representante, Ángel, una chica con poderes sobrenaturales que se ocupa de mantener el orden; el problema es que las personas que viven con normalidad, como se espera, desaparecen, se van al Cielo.
Vale, he tardado como tres meses en verme sus escasos trece episodios (la falta de tiempo), pero reconozco que los seis o siete últimos me los tragué del tirón, en un par de días. La historia es al mismo tiempo ligera y profunda, pues nos introduce en las vidas duras y tristes de todos sus personajes, pero sin caer en el drama excesivo y sin perder su carácter relajado y distendido, de manera que nos entretiene, pero también nos dice algo más. Combina con maestría el humor y las partes más serias, valiéndose de sueños y flashbacks para acercarnos un poco más a los diferentes personajes, que son todos carismáticos y entrañables. Nos hace reír mucho, y también llorar a mares.
Se ha firmado ya para hacer una segunda temporada y estoy expectante preguntándome qué nos deparará. Por lo pronto, os recomiendo la primera.