domingo, 8 de abril de 2018

[Domingo de Poesía] Quási

Hay poesía que te atrapa, que te deja sin aliento, que no te permite desligar de ella ninguno de tus sentidos. Que te traspasa, que te ve, que traduce en palabras recovecos de ti.

Leyendo Poetas de Lisboa, ese librito maravilloso que encontraréis en cualquier librería o tienda de recuerdos de Portugal, me topé con un autor al que no conocía de nada y que me conquistó. En un primer momento, su apellido me hizo pensar en el aeropuerto de Oporto, desde el que he volado varias veces; pero no iba por ahí la cosa.

Mário de Sá-Carneiro

Nacido en Lisboa en 1890 en el seno de una familia burguesa, se quedó huérfano siendo muy niño y quedó al cuidado de sus abuelos. Empezó a leer poesía a los doce años y a los quince ya se atrevía a traducir a autores que dejarían su huella para siempre en él, como Victor Hugo o Goethe. 
Se matriculó en Derecho en la Universidad de Coímbra, pero lo dejó sin terminar el primer curso. Allí fue donde conoció al que sería su gran amigo, Fernando Pessoa.
Se fue a vivir a París, pero tampoco se sintió satisfecho por el ambiente de La Sorbona y acabó por dedicar todo su tiempo a frecuentar cafés y salas de espectáculos, así como a escribir y relacionarse con otros artistas bohemios. 
Él mismo afirmaba ser un inadaptado y no encontrar su sitio en ninguno de los círculos de los que formaba parte, ni siquiera entre amigos. Se conservan sus cartas a Pessoa en las que le iba informando de un estado de frustración, soledad y depresión que empeoraba. Su fuerte crisis de personalidad, y la impotencia al no poder aunar su realidad imaginaria y la real, son palpables en sus versos. Se suicidó en 1916 en un hotel de París, tras ingerir gran cantidad de fármacos.
Fue editor de la revista Orpheus y es uno de los mayores representantes de la generación homónima. Sus mayores influencias están en el decadentismo, el simbolismo y las corrientes vanguardistas del momento (en Baudelaire, en Whitman, en Wilde). Algunas de las obras narrativas y poéticas que dejó fueron: Amizade (1912), Dispersão (1914), Céu em fogo (1915) e Indícios de Oiro (póstuma). 


Quási (Casi)

Os dejo el poema en portugués porque se comprende muy bien y es una joya; a continuación, enlace a una traducción al español:


Um pouco mais de sol--eu era brasa,
Um pouco mais de asul--eu era àlem.
Para atingir, faltou-me um golpe d'asa...
Se ao menos eu permanecesse àquem...

Assombro ou paz? Em vão... Tudo esvaído
Num baixo mar enganador d'espuma;
E o grande sonho despertado em bruma,
O grande sonho--ó dôr!--quasi vivido...

Quasi o amor, quasi o triunfo e a chama,
Quasi o principio e o fim--quasi a expansão...
Mas na minh'alma tudo se derrama...
Emtanto nada foi só ilusão!

De tudo houve um começo... e tudo errou...
--Ai a dôr de ser-quasi, dôr sem fim...--
Eu falhei-me entre os mais, falhei em mim,
Asa que se elançou mas não voou...

Momentos d'alma que desbaratei...
Templos aonde nunca pus um altar...
Rios que perdi sem os levar ao mar...
Ansias que foram mas que não fixei...

Se me vagueio, encontro só indicios...
Ogivas para o sol--vejo-as cerradas;
E mãos d'heroi, sem fé, acobardadas,
Poseram grades sobre os precipicios...

Num impeto difuso de quebranto,
Tudo encetei e nada possuí...
Hoje, de mim, só resta o desencanto
Das coisas que beijei mas não vivi...

Um pouco mais de sol--e fôra brasa,
Um pouco mais de asul--e fora àlem.
Para atingir, faltou-me um golpe d'asa...
Se ao menos eu permanecesse àquem...


Traducción al español en la página 49 de este documento: https://es.scribd.com/document/243923949/Mario-de-Sa-carneiro-obra-poetica-pdf


Le eclipsó su amigo Pessoa, pero la calidad y el grado de innovación de sus versos es innegable. Es uno de los pioneros del modernismo portugués y, leyendo su poesía, todos somos él.

¡Feliz domingo!

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