lunes, 11 de abril de 2011

100 facts about me

lunes, 11 de abril de 2011
No, no estamos en Twitter, pero me estoy aprovechando de uno de sus trending topics para crear una nueva entrada en este blog. La razón es simple. Puesto que me cuesta muchísimo hablar sobre mí y cuando escribo nunca hago referencia directa a mi persona, creo que expresar cien ideas al azar será positivo para autoanalizarme. Por otro lado, no quería saturar Twitter con tonterías que a nadie le interesan y que, además, no caben en 140 caracteres. House of the silent es un lugar donde dejo todo el tiempo pedacitos de mí, y por eso he pensado que sería el más adecuado.
Allá voy.

1. Nací el 8/8/88. Vivo en el portal número 8. En el colegio siempre fui el 16, el doble de 8. Sí, tengo un número fetiche.
2. Me llamo Beatriz y no sé si me gusta más ser la musa idealizada de Dante, o la sensual traidora de Baudelaire.
3. Lo más bonito que me han llamado en la vida ha sido "flor del mal".
4. 2008 fue un año increíble. Entre otras cosas, vi en concierto a mis dos grupos favoritos. Pocos entienden cuánto significan esas personas para mí.
5. Si me topo con una quedada de X Japan, les gritaré "X!" pase lo que pase.
6. No sé si he visto más veces El cuervo o la última entrevista a Brandon Lee. Tampoco sé con cuál lloro más.
7. Siempre lloro, de hecho. De la risa, de tristeza, de alegría, por empatía o por incomprensión. Sin embargo, es muy raro que lo haga delante de alguien. Sencillamente, no me sale. A menos que esté en las últimas.
8. Con el paso de los años me he hartado de decepciones. Ahora intento aceptar lo bueno que la gente me dé sin esperar nada más. También hay cosas que prefiero obviar para ahorrarme dolores de cabeza.
9. Lo ¿malo? de eso último es que me entrego menos. O eso creo. Un profesor que me daba clase en 6º de Primaria se encontró hace poco con mi madre y, hablando de mí, él dijo: "Tu hija es una persona a la que le cuesta entregarse, pero, cuando lo hace, se da por completo".
10. Desde luego, me odio a mí misma cuando doy un 50% o incluso un 90%. No me gustan las amistades a cuentagotas ni las hipocresías. Si tengo que medir mis palabras o acciones, entonces no puedo considerarte un amigo.
11. Padezco migrañas desde que era pequeña. No sé cuántos años tenía la primera vez que me hicieron un electro para comprobar que no hubiera ahí dentro nada malo, pues mi madre recuerda demasiado bien los tumores que ha tenido otra persona de la familia y estaba asustada. Al final, son simplemente migrañas. Mi maldición.
12. Me cuesta dar abrazos o besos, necesito que me tiendan la mano para poder coger confianza. Sin embargo, adoro ambas cosas. Hay personas a las que podría estrujar durante el resto de mi vida.
11. Jamás regalo palabras. Puesto que son muy importantes para mí y son aquello de lo que me valgo para expresarme, no soy capaz de decirle a nadie cosas que no siento. Ten por seguro que, si te digo "Te quiero", es porque realmente te quiero; que, si te digo "Gracias", es porque realmente aprecio lo que has hecho. Quiero a muchas personas a las que no se lo digo, pero si lo hago puedes tener por seguro que estoy loca por ti (en el sentido que sea).
12. Por otro lado, "Gracias" es una forma de cortesía que a veces se dice por mera cordialidad. Me considero una persona educada y Londres me ha enseñado a pedir las cosas por favor, a disculparme y a agradecer todo el tiempo. Eso no significa que diga "Gracias" a la ligera. Sencillamente, creo que soy capaz de apreciar muchas cosas que la mayor parte de la gente da por supuestas. Los pequeños detalles son importantes para mí.
13. En principio hablo más bien poco, pero, como podéis ver, es cuestión de darme cuerda. Sobre todo por escrito.
14. Pienso constantemente en personas que seguramente ni me recuerden. Aunque me cuesta abrirme a los demás y necesito tiempo para coger confianza, me encariño rápidamente. Y, aunque necesito que las otras personas me tiendan la mano, tampoco soporto que me atosiguen y vayan demasiado deprisa.
15. Me llaman muchas cosas: conciencia, Pepito Grillo, George, Kaoru-dueña, Glammie, tía (referido a parentesco), Sakura (mi alter ego metaducanero), Wortmeister...
16. Leo todo el tiempo, y normalmente varios libros a la vez. No puedo pasar muchos días sin leer y escribir porque me vuelvo loca.
17. Tampoco creo que exista para mí vida sin música. Cuando me fui a Londres no llevé mp3, en mi móvil apenas había dos canciones y el pc era nuevo y no tenía nada... Youtube recibió más visitas que nunca por mi parte.
18. Alguien me dijo una vez: "Cómo quieres a tus músicos". Cuando un grupo realmente me gusta, cuando me toca y se cuela entre mis costillas, esas personas se vuelven importantes para mí. Son parte de mi vida y muchos de ellos me regalan momentos inolvidables. Nadie puede juzgarme por quererlos.
19. Aunque me da exactamente igual lo que la gente (como masa homogénea) piense de mí y paso ampliamente de muchos comentarios, algunas veces otros se cuelan por las saeteras de mi fortaleza. Todavía no he dado con una regla que explique qué diferencia a unos de otros, pero lo cierto es que algunos comentarios me hacen daño y me llenan la cabeza durante semanas o incluso meses.
20. Es fácil lastimarme. Me llama la atención cómo amigos me cuentan sus discusiones con otras personas y sienten que llevan la razón (incluso yo se la doy a veces). Yo nunca he discutido pensando que tengo toda la razón. Digo lo que pienso, pero con cierto margen de dudas. La razón es que soy muy insegura y enseguida me siento culpable por problemas que muchas veces no dependen de mí. Tiene su lado bueno y su lado malo: por una parte, creo que todos debemos ser conscientes de que no somos perfectos, de que pensamos de formas distintas y a veces no hay una verdad universal; por otra, algunos se aprovechan de mi debilidad. De ahí que cada vez me abra menos y sea más escéptica.
21. Hay quien considera, desde luego, que ésa es una debilidad. Hay quien ha asegurado haber recurrido a mí porque sabía que era un blanco fácil. Te diré algo: ser sensible y buscar lo bueno en los demás no me hace débil, sino fuerte.
22. No me gusta pedir cosas. No es orgullo; es que no quiero ser una molestia para los demás.
23. Tampoco hago demasiadas preguntas. Creo que, si alguien me quiere contar algo, lo hará tarde o temprano. No me gusta invadir la intimidad de nadie ni cruzar una puerta que no se me ha invitado a atravesar.
24. En general no me gustan mucho los cotilleos, pero los que son sobre ciertos seres conocidos pueden resultar muy divertidos.
25. Un día fui a comer con unos compañeros de la academia de Londres y la italiana y la brasileña no se decidían por ningún lugar porque ninguno las convencía. Tugrul, el turco, se quejó de lo indecisas que somos las mujeres y yo me encogí de hombros: "Si a mí me vale cualquiera, el caso es estar todos juntos". En ese momento me dijo que a veces parezco un chico.
26. Sin embargo, soy demasiado complicada y les doy demasiadas vueltas a las cosas. Todavía pienso en situaciones vividas hace años y sigo buscando en ellas causas y razones, analizando cómo actué y qué puedo aprender de ello.
27. Hablando de aprender, mi personaje favorito de Digimon era Izzy. Me sentía muy identificada con él. No llegan mil vidas para aprender todo lo que quiero. Me devoraría Foyles de arriba abajo y seguiría hambrienta.
28. No sólo es importante el conocimiento que viene en los libros, sino también lo que las personas te pueden enseñar. Creo que de todo y de todos podemos aprender algo. Una de las cosas que me gustan de ser profesora es todo lo que esos enanos me aportan, no sólo a nivel afectivo, sino en cuanto a aprendizajes sobre la vida, sobre lo que importa, sobre la verdad.
29. Hablando de niños, las prácticas del año pasado fueron lo mejor de la carrera y una de las experiencias más alucinantes de mi vida. No hay un solo día en que no piense en ellos y los eche de menos.
30. Me han dicho hace poco que no sé lo que se siente al ser madre. Estoy convencida de lo contrario. He sido madre en innumerables ocasiones. Sobre el papel, en los juegos de muñecas que compartía con mi hermana, con ella misma y con esos veintidós piojos. Habría dado cualquier cosa por ellos.
31. Una vez cogí en brazos a Rebeca durante el recreo y me dijo que ahora era su segunda mamá, porque sólo las mamás y los papás cogen en brazos a los niños.
32. Con los niños no me cuesta abrirme, ni dar besos, ni decir lo mucho que los quiero. Me siento más cómoda con ellos que con la mayoría de los adultos. Lo mismo me sucede con los animales, a los que amo profundamente.
33. Mi animal favorito es el lince ibérico. Espero no tener que leer algún día un titular que diga que el último ha muerto.
34. Jamás olvidaré a mi Lucky, el perro de mi abuelo, la única razón por la que tenía ganas de ir al pueblo los fines de semana. Es uno de los mejores amigos que he tenido.
35. No es que sea un animal diúrno, sólo que salir de marcha no es lo mío. Me lo paso bien de vez en cuando, por supuesto, pero siempre me gustará más quedarme tirada hasta las tantas en la Alameda o en donde sea dándole al palique.
36. Todavía tengo pendiente un botellón en la playa. A ver si este verano se hace.
37. Odio la playa, por cierto, entendida como lugar donde la gente se reúne para achicharrarse. Me gusta ir en invierno, cuando no hay nadie, a pasear y a mirar el mar. Pero la detesto en verano.
38. Cuando tenía 11 años, en un campamento, me dijeron que era alérgica al sol. Me pasé las dos semanas que duró de manga larga, muriéndome de calor, y cuando fui al médico en Ourense me dijo que no era cierto, que era solamente sensible. A día de hoy, no sé si lo soy o no objetivamente: sé que me hace muchísimo daño y que no me gusta ponerme morena (y mucho menos roja). Así que me considero alérgica.
39. Adoro las lenguas. Me encantaría poder aprenderlas todas. Una vez quise ser traductora y empecé la carrera correspondiente, pero no cumplió mis expectativas y la dejé. Sigo traduciendo cosas constantemente: canciones, entrevistas, alguna película e incluso algún libro. Me relaja.
40. No me arrepiento de haber querido a nadie.
41. He cometido, cometo y cometeré miles de errores. Algunos me han costado cosas importantes. Creo que aprendo de todos ellos, y por eso tampoco me pesan. Me ayudan a mejorar día a día, que es mi objetivo.
42. Lost es más que una serie para mí. Rurouni Kenshin es más que un manga. El Cuervo es más que mi película favorita y KISS son más que cuatro tíos que hacen espectáculo. No creo que nadie comprenda todavía cuánto significan para mí ciertas historias, libros, películas o artistas.
43. He dicho muchas veces que Yoshiki es una de las personas a las que más admiro en el mundo, tal vez la que más. Mi sueño es abrazarle algún día.
44. He estado "enamorada" de la misma persona durante más de diez años. Lo pongo entre comillas porque a día de hoy no lo considero amor, pero es verdad que, durante ese tiempo, nada podía apartar mi mirada de la suya. Cuando le veo todavía me cuesta actuar con normalidad.
45. Creo que amo mucho más que la mayoría de las personas que dicen hacerlo.
46. Quiero aprender a tocar el bajo y lo haré. Hace unos años me ofrecieron unirme a un grupo y enseñarme a tocar, pero consideré que no era el momento. A veces creo que lo aplazo demasiado.
47. No me gustan las etiquetas. Creo (o quiero creer) que cada persona es independiente del resto, que no se comporta ni siente de una determinada manera por pertenecer a un colectivo concreto.
48. No tengo un tipo de chico (ni de chica). Es verdad que cuando escribo fanfics suelo darles personalidades similares a los que me incumben, pero eso es sólo debido a que necesito a alguien que me comprenda a la perfección, y eso es lo que hago. Pero lo que tengo claro es que no me atrae un patrón de persona, sino cada uno por lo que es.
49. Como he dicho, para estar con alguien necesito que, como comentaba Amanda Palmer de su novio Neil Gaiman, "completely gets me". No sé si existe, pero no soy una persona que pueda tener una relación con alguien que no le llene.
50. A veces pienso que soy la mujer más estúpida y tímida del mundo, pero entonces hago cosas que a mí misma me sorprenden. Como cada paso es tan difícil para mí, lo más pequeño me hace muy feliz y me ilusiona. En el fondo soy más simple de lo que parezco.
51. Tengo un ángel de la guarda, alguien que sé que está ahí y a quien he sentido al menos una vez. Le haré un homenaje antes o después, y seguirá sin ser suficiente.
52. He forzado decisiones, sacrificando mis propios deseos, por satisfacer los de las personas que considero que debo hacer felices. Sé que mi vida me pertenece a mí y no quiero lamentar nada, sin embargo también necesito tenerles a ellos bien para poder sentirme completa. He dejado algunas cosas en espera, pero no significa que las haya olvidado. No he renunciado a ninguno de mis sueños.
53. Prefiero darlo todo de mí a riesgo de sufrir, que andar siempre vigilando a mis espaldas. No quiero perder la inocencia. Quiero vivir plenamente.
54. Hay personas que me hacen feliz con sólo estar ahí. Cada pequeña cosa que me ofrecen no es más que un añadido.
55. Visitar Stratford-upon-Avon había sido mi sueño desde hacía muchos años. Lo cumplí en julio del año pasado y lo que sentí fue magia pura. Algún día regresaré y pasearé por sus callecitas sola hasta que se ponga el sol.
56. Todavía tengo la espinita de ir a ver a una señora que compartió muchos momentos de mis primeros años de vida y a la que apenas recuerdo. Un día, mucho tiempo después, pasé por allí y la vi a lo lejos. Me dieron ganas de ir y preguntarle si me recordaba, decirle que yo experimento una sensación de serenidad increíble cuando pienso en ella. Tal vez ya haya muerto.
57. Vi patinar a Plushenko cuando tenía 8-9 años y desde entonces me tiene en el bolsillo. Nadie me emociona tanto patinando. Me pone los pelos de punta.
58. Una vez fui la Spice Girl deportista. Bailé delante de medio colegio y escribí el guión de una película en la que la interpretaba.
59. Pertenezco a una asociación de manganime y cultura japonesa que fundé hace cinco años junto a mis dos mejores amigas, para suplir la falta de iniciativas en nuestra Comunidad. Hoy hay muchas más asociaciones y se hacen muchísimas actividades, pero en lo personal me alegro de haber dado el primer paso.
60. Aku-soku-zan.
61. Podría pasarme el resto de mi vida viajando de un lugar a otro. Quiero verlo todo.
62. La vida sin Gambito no tendría ningún sentido.
63. Me molesta muchísimo que me griten. Que la gente hable alto me resulta a veces incómodo, pero cuando gritan les pierdo el respeto.
64. También me saturan aquellos que no son capaces de cerrar el pico. El silencio es valioso y quien no escucha no merece ser escuchado.
65. Aunque siempre tengo miles de dolencias estúpidas, nunca me he puesto verdaderamente enferma ni he padecido nada serio.
66. Mi libro favorito es y será Los tres mosqueteros. Lo leí por vez primera cuando tenía 16 años y lo he devorado muchas otras desde entonces. Me hace reír, llorar, soñar y pensar. El tatuaje que me quiero hacer está inspirado en ese libro.
67. Me gustan los tatuajes y los piercings, siempre que no sean en exceso. Para mí, creo que el pequeño que quiero ponerme bastará.
68. Siempre se maravillan al ver mis uñas. Las llevo así desde antes de terminar la ESO y la razón es que las manos son una de las partes del cuerpo en las que más me fijo. Al fin y al cabo, con ellas sentimos, tocamos, dibujamos, acariciamos, aplaudimos... Con ellas escribo.
69. Quiero visitar Finlandia cuanto antes. Quizá este año.
70. Tengo un problema de cortesía. No sé ponerle freno a la gente y a veces acabo hasta el cuello por culpa de eso.
71. Nadie me ha hecho reír tanto como Mai la noche en que lanzó bolas de arroz desde mi ventana. Creí que me moría.
72. He grabado un anuncio de vodka.
73. Y he consumido metaducano.
74. El zumo de limón me apasiona.
75. Dicen que soy muy buena hablando en público. Me pongo muy nerviosa y lo paso fatal, pero normalmente desaparece en cuanto empiezo y, lo reconozco, incluso me gusta.
76. Me apasionan los conciertos y he estado en algunos inolvidables: HIM, L'Arc~en~Ciel, D'espairsRay, Apocalyptica, Paradise Lost (dos veces), Dark Tranquillity, Chris Isaak, Kokusyoku Sumire... Es más, llevo demasiado tiempo sin uno. Tiembla, agosto.
77. Necesito pasar tiempo sola y creo que todo el mundo debería hacerlo. Ayuda a encontrarse a uno mismo y a entenderse mejor.
78. Lo paso fatal cuando me presionan para hacer algo. Ya lo he dicho, necesito ir a mi ritmo y sentir que tengo libertad. Los agobios me lastiman y me impiden actuar con honestidad.
79. Hay cosas de las que nunca hablaré por Internet. Hay cosas de las que no hablo con nadie.
80. Unos dicen que soy muy seria. Otros, que resulto divertida. Quizá sea una buena mezcla. Humor inglés, me dijo Clara en cierta ocasión.
81. Hay días en que me miro al espejo y me agrado, pero son una minoría. En el colegio me insultaban por mi físico y, aunque dejé de hacerles caso, el resultado inmediato fue una autoestima por los suelos.
82. Bueno, lo de la autoestima ha cambiado. Estoy contenta con mi vida y con la persona que soy, y no, no me gusta mi físico, pero a veces tampoco me disgusta tanto. En general, soy feliz. Sin embargo algunos días es como si volviera a estar en la clase escuchando las críticas de ciertas personas. Todos tenemos bajones, ¿no? Por fortuna, los míos son cada vez menos frecuentes.
83. No odio ni le guardo rencor a nadie. Nunca lo he hecho. Hay personas a las que les he tenido rabia, pero se ha ido diluyendo con el paso del tiempo. Al final sólo me quedo con los buenos recuerdos. No necesito los demás.
84. Cuando pienso que ya lo he visto todo en cuanto a variedad de personajes, siempre llega uno que me sorprende. Cuánto perturbado mental hay en el mundo.
85. Lo mío con los stalkers ya viene de atrás. Recuerdo una vez, cuando estábamos en 2º de ESO, que un amigo mío me dijo que se sentía acosado por los viejos verdes que me miraban.
86. La creatividad y la pasión son dos características fundamentales que tienen que tener las personas para que me sienta atraída por ellas. No me gustan las ovejas que simplemente hacen lo mismo que la mayoría sin detenerse a pensar por sí mismas.
87. Me gusta mucho cocinar, pero si lo hago para alguien más me siento presionada y me sale mal.
88. Me encanta el humor, pero bien hecho. La mayor parte de series y programas españoles me resultan más tontos que divertidos. Me quedo con LaSexta y con el absurdo, especialmente si viene de Japón.
89. Me siento identificada con Laura Gallego. Según Clara, yo soy mucho más oscura y malvada cuando escribo, pero si algo es cierto es que las ideas que esa mujer tiene para los trasfondos de sus obras, parecen sacadas de mi mente. Algunas de ellas se me habían ocurrido antes de leerlas en sus libros.
90. Tuve la suerte de cartearme con ella y conocerla en persona hace un par de años. Le dije que era muy "riquiña".
91. Me cuesta hablar de mí misma directamente, por eso me extraña ir ya en el 91.
92. Si es posible, prefiero leer o ver películas en versión original. Claro que, en cuanto a los libros, sólo puedo si están o en mis dos lenguas maternas, o en inglés; el francés lo tengo bastante olvidado, aunque lo he estudiado durante siete años.
93. Me fascina la arquitectura gótica. Puedo quedarme ensimismada durante horas observando un edificio.
94. Soy nula en prácticamente todo, pero tengo la suerte de que las tres o cuatro cosas que se me dan bien, me apasionan.
95. Alguien me dijo hace unos años que no quería que se le concedieran sus deseos, sino que prefería pelear para alcanzarlos. Se me quedó grabado desde entonces y me ha marcado. Hoy en día pienso lo mismo.
96. Mi mayor objetivo es mejorar, y mi filosofía de vida me la recuerda continuamente Paul Stanley: live to win. Ganar no significa llegar a la meta, sino disfrutar del camino y vivir como tú quieres hacerlo.
97. Ninguna voz me gusta más que la de Hyde.
98. Llevo una semana completando estos cien aspectos y, a número 98, se me agotan las ideas. De ahí que rellene uno con esta tontería.
99. Me di cuenta de que quería ser escritora cuando tenía unos 12 años. Llevaba toda la vida escribiendo historias de forma natural, y así fue como surgió: escribiendo. La protagonista de uno de mis relatos, que, aunque en algunas cosas no se parecía demasiado a mí, en otras sí lo hacía, explicó en un determinado momento que ella no deseaba hacer otra cosa que no fuera escribir. Fue como si hubiera salido de mi boca. Tuvo todo el sentido del mundo.
100. En todos los tests que ruedan por Internet aparece la pregunta de qué canción quieres que suene en tu funeral. Me parece que por fin puedo responder a ella.

2 comentarios:

Ele dijo...

En una entrada tan rematadamente larga, es absurdo que solo me pare a preguntar por un detalle, pero no quiero echar una parrafada y es lo que más me mata la curiosidad: ¿cual es la 100?

Kaoru Himura-Takarai dijo...
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