martes, 15 de noviembre de 2011

Joyas del cine... Hedwig and the angry inch

martes, 15 de noviembre de 2011
Llevaba cinco minutos de película, cuando me pregunté seriamente: "¿Por qué no la había visto antes?". Cinco minutos y ya sabía que pronto se encontraría entre mi lista de favoritas. 
The origin of love, el tema principal de este musical dirigido y protagonizado por John Cameron Mitchell, no es sino un mito bien conocido para aquellos que alguna vez hayan leído a Platón: surge de los labios de Aristófanes, que, para explicar el origen de la "media naranja" que las personas buscan, cuenta una antigua leyenda según la cual al comienzo de los tiempos se crearon seres esféricos, con dos cabezas, cuatro brazos y cuatro piernas. Existían entonces tres sexos: el masculino o de los hijos del Sol; el femenino o de las hijas de la Tierra, y finalmente el andrógino, descendiente de la Luna, compuesto por un lado femenino y el otro masculino. Los dioses, al verse desafiados por la arrogancia de estos seres, decidieron separarlos, y Zeus los dividió en dos con su rayo, so amenaza de volver a partirlos si intentaban equipararse con los dioses. 
Hansel, nacido en el Berlín oriental en tiempos de la Guerra Fría, es un niño perdido, que no sabe quién es ni adónde ha ido su otra mitad y se refugia en los hits de David Bowie y Lou Reed. Casado con un americano a fin de conseguir su libertad, se ve forzado a someterse a una operación de cambio de sexo, sin embargo no sale del todo bien y le deja una "pulgada irritada" que acrecentará muchas de sus dudas y tendrá bastante que ver con sus continuos fracasos amorosos. Hansel, ahora llamado Hedwig y convertido en cantante de una banda punk, narra su historia a través de flashbacks y al mismo tiempo va realizando un viaje a su propio interior, a sus motivaciones y deseos, a la persona que cree ser y a la que realmente es.
Me sería imposible enumerar ahora todos los puntos buenos que tiene esta película, sin embargo voy a daros un par de motivos para verla en cuanto tengáis un rato. En primer lugar, la música, maravillosa y bien interpretada, y además parte indispensable de la historia, ya que es en las canciones donde se relatan los acontecimientos más importantes. En segundo lugar, la animación, pues sí, hay dibujos animados que ilustran el mito de Platón y que, aunque simples, son absolutamente fantásticos. Tercero y no menos importante, la brillante interpretación de Cameron, que desde el primer instante os tendrá pegados al asiento: lo dice todo sólo con la mirada. Y, finalmente, la grandísima profundidad de este filme, que no deja de ser, a pesar de lo que pueda parecer desde fuera, un drama sobre la naturaleza humana, sobre la búsqueda del amor y sobre ese muro de Berlín que tenemos todos en nuestro interior y que no nos separa, como queremos pensar, de una mitad perdida fuera de nosotros mismos, sino de algo que está dentro de nosotros y no queremos ver. 
No voy a terminar dejando un fragmento de The origin of love, que es absolutamente fantástica y os recomiendo escuchar ya. Voy a hacerlo copiándoos unos versos de Wicked little town que para mí sintetizan perfectamente el mensaje final de esta película maravillosa.


You think that Luck 
has left you there, 
but maybe there's nothing 
up in the sky but air. 
And there's no mystical design, 
no cosmic lover preassigned, 
there's nothing you can find 
that can not be found. 
'Cause with all the changes you've been through, 
it seems the stranger's always you, 
alone again in some new wicked little town.

2 comentarios:

Ele dijo...

Lou REED, thank you very much.

Por lo demás, me has convencido de verla.

Kaoru Himura-Takarai dijo...

Fallo técnico.

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