domingo, 12 de octubre de 2014

Escribiendo

domingo, 12 de octubre de 2014
El que mucho abarca poco aprieta, dicen los sabios, y es posible que me quede sin nada al finalizar este curso académico por haber querido tener demasiado, pero ¿os pasa alguna vez que la vida os resulta demasiado breve, demasiado concreta y cerrada a la cantidad infinita de posibilidades que sería interesante probar y que podrían determinar vuestra progresión personal? ¿Alguna vez ansiáis saber quién seríais si pudierais hacer todas esas cosas que no existe tiempo material para poner en práctica?
La vida se me queda pequeña todo el tiempo y me gustaría ser más para poder hacer más. Me gustaría experimentar todas esas cosas que suceden en mi mente y a las que no tengo acceso físico. Es la razón de que haya empezado una carrera en la UNED, de que me haya comprado un bajo eléctrico, de que me lea setenta libros al mismo tiempo o de que me levante cada mañana una hora antes de lo que podría. 
Sé que no es posible y hay que priorizar, que vivir supone elegir y ser consecuente con las decisiones de uno, pero hay cosas que no pueden ser aplazadas para siempre y por fin, en este momento, estoy realizando una de esas metas que había dejado en la lista de espera. 
Hacía años que conocía la Escuela de Escritores y quería matricularme en algún curso que me ayudara a ser más constante, a mejorar, a superarme y tener un feedback que juzgara desde una óptica distinta las cosas que escribo. Y, gracias a que tengo un puesto de trabajo, por fin he podido hacerlo y estoy tratando de poner todo de mi parte para sacarle el mayor partido posible, ya que no son cursos baratos y vale la pena esforzarse. 
Tal vez, cuando termine, me decida a tomar decisiones importantes sobre mi obra. Importantes para mí, claro está, ya que no soy ningún tipo de revelación como escritora ni espero ganar nada más que mi propia satisfacción y realización. Pero, a mis veintiséis años, creo que ya es hora de hacer algunos cambios en esta faceta de mi vida que es, para mí, la fundamental. 
Los sueños no están para sufrirlos, sino para hacerlos deslizarse por vuestras venas a toda velocidad. ¡No los aplacéis para siempre!

1 comentario:

Beatriz L.M. dijo...

Yo también me he apuntado hace poco a un pequeño curso de escritura. Necesito que me recuerden cosas del instituto, pero sobre todo necesito inspirarme de nuevo. Antes escribía mucho y ahora... Porque tengo el blog, que sino ni eso.

Ya nos contarás que tal el curso :D

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