martes, 14 de febrero de 2017

Bandas sonoras de dorama: mis favoritas

martes, 14 de febrero de 2017

Los doramas han vuelto a mi vida. Esos valores atemporales que se cuelan con tanta naturalidad en las series japonesas me han convencido de nuevo, y confieso que acabo de verme del tirón My boss my hero después de bastantes años. 

Hay muchas cosas que hacen que las series producidas en Japón conecten conmigo, incluso en sus planteamientos más descabellados. Por alguna razón, van más allá de situaciones verosímiles y diferencias culturales, y es sencillo conectar con unos personajes que destilan ternura y nos invitan a reflexionar constantemente sobre la vida, la amistad, las decisiones, el trabajo y tantas cuestiones que nos afectan a todos día a día.

¡Y, jolín, cómo los necesitaba! ¡Cuánta falta me estaba haciendo volver a mis doramas!

Así, me he acordado de uno de los ingredientes que más me divierte degustar en todo: en las series, en el cine, en los animes... ¡La banda sonora! Hay bandas sonoras de dorama que reconocería en cualquier lugar y que me devuelven de inmediato a esas cascadas de sentimientos que las buenas historias me han producido.

Hoy comparto algunas de mis favoritas por el puro placer de hacerlo. Porque son parte de mí.


Summer Snow


Fue mi primer dorama y sigue estando entre mis favoritos; en parte, por supuesto, por el cariño que le tengo y por lo que en su día supuso. Su banda sonora es una joya se mire por donde se mire y cada vez que la escucho me dan ganas de llorar, de abrazar gatos y de bucear: todo a la vez. 



Pride


Pride es uno de esos doramas que se recomiendan con los ojos cerrados. Tiene sus fallos y, personalmente, hay cosas en el final que no me gustan. Pero es una historia de amor tan realista, con personajes complejos e interesantes y una fuerza que ya no es tan habitual en las historias románticas actuales; que hay que verla y verla y verla. Su banda sonora, a la que también acompañan varios temas míticos de Queen, es única y memorable.



Nobuta wo Produce


Nobuta es un dorama importantísimo para mí. Fue el segundo que vi, algún tiempo después de Summer Snow, y el que realmente me hizo engancharme y no parar de consumir ficción japonesa. Recuerdo devorarme cada capítulo una media de diez veces a la espera de que saliera el siguiente, y volverme loca con sus personajes, con Shuji to Akira y con tantas otras cosas que surgieron de él. Puedo escuchar cualquier pieza de su banda sonora y reconocerla al instante. Es bella, tierna y me da esa bofetada de nostalgia a la que soy irremediablemente adicta. 
(En las últimas oposiciones, antes de la defensa por oral, aún hice el Nobuta power en una esquina del pasillo).



Byakuyakou


Siempre digo que éste es mi dorama favorito, y posiblemente así sea. Es duro, cruel y doloroso, pero me llega de una forma especial. Lo veré mil veces y me romperé mil veces; ahí está su magia. Gracias a este dorama también me enamoré profundamente de Takayuki Yamada, que a día de hoy es una de mis personas favoritas, y eso no se paga. Vivo por el día en que vuelva a hacer otro dorama con Haruka Ayase.
La banda sonora de Byakuyakou es inesperadamente cálida, aunque también trágica. Va perfecta con la serie a la que acompaña.




Sapuri


Sapuri es una comedia romántica sencilla, agradable de ver y me atrevo a decir que mejora con el paso de los años. La disfruté en su día y me sorprendió muy gratamente tiempo más tarde, cuando esperaba encontrarla bastante menos fresca. Tiene personajes entrañables y plantea cuestiones a las que todos nos hemos enfrentado en algún momento. Por encima de todo, rezuma buen humor y ganas de superarse. 
Su banda sonora es bellísima y difícil de olvidar.



Boku dake no Madonna


Una música muy de los 90 tardíos-principios de los 2000. Creo que me gusta tanto porque el dorama es uno de mis favoritos. Nuevamente, una comedia romántica muy amable pero que engancha y hace que uno quiera verla mil veces. Los personajes son inolvidables, las situaciones te arrancan carcajadas y el corazón hace toki-doki todo el tiempo.



Bloody Monday


Seriaza donde las haya, de esas que te tenían mordiéndote las uñas todo el capítulo. La segunda temporada no me gustó tanto, pero la primera ya es historia de la televisión japonesa. Bloody Monday es un thriller adictivo en el que la tensión nunca cesa. Su banda sonora, preciosa y cargada de dramatismo, refleja perfectamente tanto los momentos de incertidumbre como los de luto y desesperación. 
(No viene a cuento, pero en la serie americana Revenge se copiaron el logo y la idea del hacker Falcon por la cara).


Love shuffle


Uno de los doramas más originales que se han hecho, se trata de una comedia romántica irresistible, con personajes muy diferentes entre sí pero muy interesantes, con tensión y buen humor, así como cierta carga dramática que nos lleva a sufrir bastante en algunos momentos. Su banda sonora, también única, le va como anillo al dedo. Yay, panda!



Tatta hitotsu no koi


Mi banda sonora de dorama favorita. Así de claro. Todas sus canciones, obra del gran Yoshihiro Ike, son obras de arte. Una banda sonora hecha para enamorar y para que nos llegue el amor que se tienen sus dos protagonistas. Perfecta e inolvidable.




Me he dejado varias en el tintero, así que quién sabe si en algún momento volveré con una segunda parte. De momento, me doy con un canto en los dientes si alguien ha pinchado en algún vídeo y ha disfrutado de los temas que he compartido.
Por mi parte, todo a punta que los doramas aquí mentados volverán a caer más pronto que tarde... ¡Los quiero tanto!

Feliz semana, queridos. Abrazad los detalles.

1 comentario:

Iraida MCB dijo...

Me gusta mucho la nueva interfaz del blog! (no sé cuánto tiempo llevas con ella, acabo de descubrirla ^^)

De BS de doramas poco puedo aportar. Me dio más por los k-dramas. Ahora en Netflix están surtiendo el catálogo y tocará regresar al vicio asiático xD

~House of the silent~ © 2014