domingo, 10 de septiembre de 2017

Tag: el sacrificio de la ficción

Señoras, señores, es domingo por aquí y he decidido hacer otro tag. Me gusta que sean especiales, que se salgan de las preguntas de siempre, y cuando encuentro uno así lo disfruto bastante porque me obliga a pensar desde puntos de vista distintos. 
El tag original solamente tenía cuatro preguntas y hablaba únicamente de libros, así que lo he modificado y ampliado para que aporte un poco más y no se centre sólo en las páginas. Me encantaría saber qué obras echaríais vosotros a la hoguera, así que sed libres de llevároslo a vuestros blogs o de comentarme vuestras respuestas aquí mismo.


El sacrificio de la ficción (libros, películas y series que quemaría YA MISMO):

1. Uno al que se le haya dado demasiado bombo


Libro. Me estoy ganando enemigos desde ya, pero diré la saga Cazadores de Sombras, de Cassandra Clare. Casi todas las sagas juveniles tienen detractores, pero ésta parece intocable y no lo entiendo. Me leí en su día la primera trilogía, la trilogía de los antepasados (no me hagáis recordar el nombre; ya sabéis, la de Will, Jem y Tessa) y el cuarto libro a medias (no conseguí terminarlo); también he leído esas escenas tipo fanfiction que la autora sube a su web y parte del tomo sobre Magnus Bane. Y, señores, los libros enganchan bastante y Malec es amor absoluto, pero por lo demás me parece una saga tremendamente repetitiva y con personajes cansinos hasta el aburrimiento (el trío Jace, Clary y Simon me resulta insoportable). Sin estar mal la ambientación, tampoco creo que aporte nada nuevo al género de la fantasía urbana. En fin, que no entiendo el hype.

Película. Más enemigos. Hace años, encontré en la biblioteca un par de películas del aclamado Lars Von Trier y sólo diré que la segunda ni siquiera la vi de la pereza que me dio la primera. ¿Cuál era ésta? Dogville, ganadora de premios y elogios a puntapala y, lo siento, TAN DEMAGOGA que me puso enferma. La idea en un inicio es buena y la ejecución resulta muy llamativa; me costó un poco meterme en la historia, pero lo conseguí y hasta me gustó cómo se había llevado a cabo. Pero, a medida que avanzaba y comenzaba a desarrollarse el nudo de la trama, me sentí estafada y manipulada. El discurso me parece lamentable, pretencioso y carente de profundidad y análisis. Demagogo, como decía. No he vuelto a ver nada del director; pienso en Dogville y sólo me produce rechazo.

Serie. Soy consciente de que tiene muchas cosas buenas y de que es necesario que se ponga en la palestra la diversidad como esta serie lo ha hecho. Pero, lo siento, a mí Sense8 me pareció un batiburrillo de tópicos donde no se me enseñaban personajes que representaran la realidad. Estaban todos tan exagerados y encorsetados en los estereotipos de sus respectivas sociedades o colectivos, que no me llegaban para nada. Y sí, hay episodios y escenas muy memorables, pero me habría gustado que se profundizara un poquito en vez de quedarse tan en la superficie. 


2. Una secuela

Libro. NovuelvasadecirCazadoresdeSombrasnovuelvasadecirCazadoresdeSombrasnovuelvasadecirCazadoresdeSombras. Amanecer, de Stephenie Meyer. Que tampoco es que los anteriores fueran obras de arte, pero ese libro no hay por dónde cogerlo. (Leo pocas sagas o libros con secuelas, me ha costado mucho acordarme de que una vez disfruté Crepúsculo).

Película. ¿Casi todas? A ver, no quiero ser hater, pero pocas veces las secuelas se hacen bien. Quizá porque me tocan más, encuentro deleznables y omitibles todas las que se han hecho de El Cuervo (1994). Me tragué en su día la de Iggy Pop (City of Angels, de 1996) sólo por Iggy Pop y casi la vomito; de las otras me llegó con fragmentos para no querer saber nada. ¿Les compensó económicamente? Porque sino no lo entiendo. 

Serie. Voy a decir Revenge y lo hago porque es una serie que seguí y disfruté mucho en su momento. Basada en El Conde de Montecristo, nos va narrando cómo Emily venga la muerte de su padre metiéndose en las vidas de sus enemigos para acabar con ellos desde dentro. Y la primera temporada es brillante, pero hay historias que no dan para alargarlas tanto y, a partir de la segunda, la esencia se perdió. Tuvo sus grandes momentos en todas las temporadas, pero en general creo que deberían haberse ceñido a una sola. El final me dio mucha pena y no estuvo a la altura de las grandes escenas, personajes y giros de Revenge.
También podrían quemar Once Upon a Time a partir de la segunda/tercera temorada.


3. Un clásico


Libro. Suelo tirar mucho por los clásicos, creo que lo son por una razón y que, en términos generales, son libros de calidad. Me ha costado mucho elegir uno y dejadme aclarar que para nada lo odio, pero es una novela que no volveré a leer porque me resultó demasiado perturbadora: El Señor de las Moscas, de William Golding. Lo he pasado mal con muchos libros y algunos de ellos me fascinan; sin embargo, en este caso no fue de forma directa, sino por lo que se escondía entre las palabras, por lo que se sugería o se omitía, y por la edad de los personajes. Más allá de si el libro es o no demagogo (le pasa algo parecido a Dogville, pero en menor medida) o de si generaliza basándose en un sesgo demasiado limitado, los sucesos que viven estos niños y la naturalidad con la que se van transformando me crearon un nudo en el estómago durante semanas. Me creí la historia y me resultó horrible. 

Película. Habiendo, como hay, grandísimas cintas en la historia del cine japonés, me da bastante pena que una de las más conocidas sea El Imperio de los Sentidos. Puedo entender por qué fue rompedora en su momento, pero me resultó muy vacía y repetitiva, empeñada en mostrar escenas muy explícitas en lugar de profundizar en ellas. También, y de nuevo lo comprendo, es una película muy falocentrista en que todo gira en torno al hombre y a su pene; las mujeres, curiosamente, son todas unas obsesas que se pierden por tener sexo con él. No me llegó en absoluto. 

Serie. Aunque  reconozco que me entretiene, me parece malísima Sexo en Nueva York. Nunca he comprendido por qué es casi de culto. Las cuatro protagonistas me parecen planas y definidas por uno o dos rasgos a los que se limitan, y sus historias van de absurdo en absurdo. Sí, en su momento era necesario ver en pantalla mujeres hablando de sexo y de relaciones, pero es que no creo que ninguna de ellas represente a nadie. Me parece una serie superficial y bastante sosa, que más que nada insulta a las mujeres. Repito que me puedo tragar capítulos y echar la tarde, pero no le encuentro la gracia ni el sentido. 


4. Uno de un autor/director/etc. que te guste

Libro. Ángel y el troll, de Johanna Sinisalo. Mencionaba a esta escritora cuando hablé del Finnish Weird dentro del proyecto Adopta una Autora, y realmente es una mujer que ha aportado muchísimo a la literatura de su país y de la que algunos relatos me han gustado mucho. Es una escritora con una visión muy especial del mundo y de la fantasía. Sin embargo, esta novela me horrorizó y sé que posiblemente me falte contexto para comprenderla y que tal vez deba releerla en algún momento. Narra el encuentro de Ángel, un joven fotógrafo, con una cría de troll a la que decide llevarse a su casa y por la que va experimentando toda una gama de sentimientos. Los personajes me parecieron horribles y mal llevados, la historia no me la creí y las ¿insinuaciones? acerca de la relación de la sexualidad del protagonista y su comportamiento con el troll me confundieron. 

Película. Woody Allen es uno de mis directores favoritos, pero está tan empeñado en sacar películas como churros que las hay buenas y malas. A Roma con Amor es una de las últimas, en mi opinión; en su día me resultó casi insultante. Hace un análisis del matrimonio frívolo, muy en su línea pero con menos sentido, y generaliza sobre las relaciones de pareja de una forma que no me resultó ni creíble, ni especialmente entretenida. Es una cinta llena de tópicos y que no aporta nada.

Serie. Me tragué la primera temporada de Taboo por el mero hecho de estar involucrado en ella Tom Hardy, pero no llegué a ver el episodio final (lo haré, lo haré). Es una serie en la que brillan la ambientación y la interpretación de Hardy, pero me resultó vacía de contenidos, excesivamente lenta y sin trama. Con un episodio o dos habría bastado, y la presencia de Oona Chaplin tampoco le hace ningún favor (sobreactúa tanto, que tenía que apartar la vista cada vez que salía en pantalla). Se promete demasiado sórdida y profunda para lo que es en realidad.


5. Uno excesivamente largo


Libro. Voy a decir la saga El Rey Demonio, a la que por otro lado le tengo mucho cariño. Estos cuatro libros, escritos por Cinda Williams Chima, nos arrastran a las vidas de dos personajes destinados a encontrarse: la princesa Raisa y el cazafortunas Han. Ambos tienen un pasado en común del que no saben nada y se ven envueltos en varios sucesos que tienen que ver con la corona y los poderes políticos. Es una saga young adult que tiene como factor positivo el hecho de que sus personajes van mucho más allá de los tópicos y muestran varias facetas bastante realistas. Sin embargo, sus cuatro tomos bien podrían haber sido dos, ya que el segundo y el tercero se sienten en todo momento transitorios y alargados.

Película. Hay muchas películas muy largas que me fascinan, pero también creo que últimamente todo lo que vemos en el cine sobrepasa las dos horas y en la mayoría de los casos es innecesario. Voy a decir, por ejemplo, Aliados (2016), con Marion Cotillard y Brad Pitt. Es una película impecable en fotografía, vestuario y ambientación, pero a la que le sobra la mitad de su duración porque no dice nada. En general, me resultó muy fría y forzada, sin alma. Y me encantan los actores, pero no estamos ante lo mejor de ellos porque el guión y la dirección no juegan aquí a su favor.

Serie. Once Upon a Time, y no me voy a explicar. Se explica por sí misma. (Me da muchísima pena porque ADORÉ la primera temporada, pero por favor...).


6. El que menos te haya gustado nunca

Libro. ¿Norwegian Wood de Murakami? Norwegian Wood de Murakami. Está genial escrito, pero el contenido es basurita. Personajes tópicos, situaciones de película porno de serie B y una falta brutal de coherencia y de profundidad. Las mujeres están ahí para bailar alrededor del pene del típico protagonista anodino y plano, y las pobres están todas un poco locas también. QUE NO.

Película. Saló o los 120 días de Sodoma, de Pasolini; así de directa soy en este caso. Infumablemente larga, dudo mucho que el señor Pasolini persiguiera otro objetivo que el de mostrar violencia sexual explícita hacia mujeres y niños. Asquerosa, sin más.

Serie. No hay ninguna que considere la peor, pero sí varias españolas que me dieron mucha vergüenza: El Don de Alba (adaptación de Entre Fantasmas, ojo cuidao), Piratas (Pilar Rubio en su máximo esplendor), Bienvenidos al Lolita... Con ninguna pasé del primer episodio.


En fin, hasta aquí mi aportación hater al mundo. ¿Qué obras de ficción os han horrorizado? ¿Qué opináis de las que menciono?

¡Hasta la próxima!

4 comentarios:

Sandra García dijo...

Holaaa!
A mí también me cuesta creer que hubo un día que disfruté con Crepúsculo jajajaja la reseña tan hater que le caería ahora ...
Tengo pendiente El señor de las moscas y he leído muchas opiniones como la tuya así que me causa curiosidad.
Yo también disfruté con Sexo en Nueva York y Cazadores de sombras pero puedo decir que no son para nada una serie y un libro super elaborados. Enganchan, entretienen, pero nada más.
Me ha gustado la entrada!
Un beso :)

Renaissance dijo...

Hala! Esto me hace pensar que he cambiado bastante, más que en gustos, en expresar lo que me gusta. Hace años hubiera quemado cosas en una pura previo auto de fe, y hoy me limito a convivir en un tranquilo "mientras a mi no me incordien, como si el resto del planeta lee las etiquetas del champú".
En varias cosas coincidimos: leí el primero de cazadores de sombras, y me pareció muy flojo.Cosa que achaqué a ser mayor del rango de edad al que iba dirigido, pero en realidad es una novela llena de tópicos sacados de Star Wars, de Harry Potter y de la ficción de los últimos treinta años.
Con Once upon a Time otro tanto: la serie ha llegado a tocar fondo en algunos momentos (temporada del Product placement de Frozen, no miro a nadie), y en cambio estoy pendiente de ver la nueva, a ver que demonios hacen..

Kaoru dijo...

Jajaja, lo de quemar es un decir. Yo soy partidaria de que haya de todo para poder valorar lo bueno y aprender de lo malo.
OUAT la abandoné, pero sí que mw causa curiosidad lo que se planteen ahora sin tantos personajes relevantes.
CdS está bien (bien en plan ok) hasta que lees más de uno y son todos iguales.

Kaoru dijo...

Yo creo que el primer libro de Crepúsculo no estaba tan mal, pero si a mí a aquella edad me parecía horrible y machista el trato de Edward hacia Bella, no quiero saber ahora. Ya los siguientes no me gustaron nunca, ni entonces ni ahora.
Lo de Sexo en NY nunca lo he acabado de entender, a decir verdad.
Un besote.