miércoles, 1 de noviembre de 2017

Favoritos de octubre


Sabes que estás casi en los treinta cuando se te van los meses como si durasen la mitad de lo que duran. Octubre ha sido un visto y no visto, un no parar de descubrir rincones nuevos de la Mariña lucense, un reencontrarme con personas a las que hacía años que no veía, un asistir a la boda de una amiga a la que cuando conocí no quería saber nada de relaciones. En fin. Sigo estando muy contenta de haber vuelto a Galicia, de la cantidad de tiempo libre que tengo este curso y de poder oler el mar siempre que quiero.

En cuanto a ficción, el mes ha sido especialmente estéril, pero algo ha caído.


Películas



Si bien este mes no me he enamorado de ninguna producción cinematográfica, voy a mencionar un par que me han parecido bien:

-Drive (2011). Protagonizada por Ryan Gosling y Carey Mulligan, habla de la violencia y de la dificultad para escapar de ella como forma de vida. Es una película que tiene un protagonista interesante, algunas escenas muy memorables (la del ascensor no creo que la olvide) y está bien hecha, pero me resultó algo pretenciosa. De esas que piden a gritos ser de culto.

-El verano de Sangaile (2015). Cinta lituana dirigida por Alanté Kavaïté, nos hace acompañar a su protagonista a través de un verano que marca su desarrollo personal y el paso de adolescente a adulta. Explora el miedo, la personalidad y las relaciones. Sin ser una maravilla, es entrañable y tiene imágenes preciosas, como toda la escena de los tutús con luces.

Otras dos que he visto: Ya no me siento a gusto en este mundo (2017), que me pareció interesante aunque muy irregular; y La vida de Adèle (2013), que encontré bastante desaprovechada y cuyas escenas sexuales todavía no comprendo que causaran tanto revuelo: ni son especialmente realistas, ni me parece que en 2013 pudieran provocar tanta controversia.


Series

Este mes no he visto prácticamente nada nuevo. Me he tragado una vez más las tres temporadas de The Musketeers y he empezado un par de doramas, pero no he terminado ninguno. 
¿Que ya es hora de empezar Stranger Things? Puede, pero me comentan que la segunda temporada da bastante miedo y no estoy dispuesta a pasarlo mal yo sola.
¿Que American Gods hay que irla terminando? Sí, pero me da una pereza...


Libros



Estoy justo en el medio de una relectura de Los tres mosqueteros, así que cuando lo termine tendréis noticia de ello. También he empezado, como siempre, varios títulos que aún tengo entre manos y me he comprometido a leer La letra escarlata; lo haré ya pasado Halloween, pero algo es algo.
Los tres libros que he terminado me han gustado mucho:

-Station Eleven, de Emily St. John Mandel. Aunque en la contraportada todas las palabras aludan al hecho de que es una distopía postapocalíptica, no es eso lo más importante de esta novela: eso es sólo contexto. Lo importante es cómo una serie de personajes interrelacionados entre sí afrontan el final del mundo tal y como lo conocían y la creación de uno nuevo con nuevas normas. Es una obra reflexiva, profunda sin caer en dramatismos baratos y muy realista. Los personajes tienen voces propias y nos enganchan con sus respectivas historias. La forma de escribir de la autora es poética y cuidada. Muy buena novela.

-La historia de Kullervo, de J.R.R. Tolkien. Creo que es un libro para muy pocos: es una curiosidad, un batiburrillo de apuntes que vienen a introducirnos en los orígenes del universo de Tolkien, partiendo del Kalevala finlandés y en un principio a imagen y semejanza de éste. Se introducen muchos de los elementos, además, que luego aparecerán en sus novelas y en su Tierra Media, pero desde una distancia considerable.
Incluye dos versiones del guión de una charla sobre el Kalevala, que para personas que no tengan ni idea del tema no creo que sean muy interesantes, pero que yo he devorado como la obsesa de Finlandia que soy. Me encantó.

-Beatriz (Satanás), de Ramón María del Valle-Inclán. Hablé de este relato en mi última entrada y no voy a profundizar mucho más. Es una historia gótica ambientada en la casona de una Condesa, cuya hija parece estar poseída por el Demonio. Breve, sorprendente y muy atmosférico. 


Música

Mi gran descubrimiento musical de este mes ha sido Hallatar, un grupo formado por: Juha Raivio (Swallow the Sun), Gas Lipstick (ex-HIM) y Tomi Joutsen (Amorphis). Llegué al proyecto por casualidad y me hizo quedarme la presencia de Gas y Tomi. Ha sido lo mejor que he hecho este año.
Hallatar es un homenaje a Aleah Starbridge, cantante y pareja de Raivio fallecida de cáncer. Las letras de todas las canciones son poemas escritos por ella, y el disco entero (titulado No Stars Upon the Bridge) es una obra de arte que desnuda el dolor y el luto como pocas veces se ha hecho.
Es una verdadera joya y no puedo dejar de recomendarlo.






En fin, ha sido un mes algo flojito, pero es que me he pasado muchas horas explorando la provincia maravillosa de Lugo y no me ha dado para más ficción. A ver si noviembre me rinde. 

¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

Renaissance dijo...

Bueno, cedí a Stranger Things por el revuelo y ahora estoy con la segunda temporada, que me está gustando más por el punto macabro precisamente. Pero sigue dándome sentimientos encontrados: me parece un programa muy pensado para vender nostalgia y estética empaquetada, para jóvenes y adultos morriñentos. He pasado ya por los ochenta, a menudo sigo viendo cine de la década...¿Para que regodearme más en la década?
De libros acabó cayendo uno de terror de Lisa Tuttle (exnovia de George RR Martín!) porque en octubre suelo ponerme un poco rara (o por decirlo de otro modo: de haber nacido en Estados Unidos me pasaría disfrazada de calabaza hasta el 2 de noviembre. Pero no creo a la fiesta por sentido común).
Tengo pendiente Drive, aunque tira un poco para atrás ese aspecto de la película de "miradme! Voy a ser se culto!", Y que por lo visto, no es que Gosling fuera inexpresivo por su personaje en Blade Runner. Es que el mozo no debe dar para más...

Kaoru dijo...

@Renaissance Recientemente, vi en Twitter un hilo que comparaba Stranger Things con Código Lyoko y, por lo que parece, hay muchísimas coincidencias. No sé si casualidad o copia descaradilla, pero me pareció muy curioso. Aún no he visto Stranger Things, así que de momento no puedo juzgarla.
Lisa Tuttle es una autora que tengo apuntadísima.

¡Saludos!