domingo, 17 de octubre de 2010

7th symphony

domingo, 17 de octubre de 2010
Siempre he pensado que un concierto de Apocalyptica debía de ser totalmente diferente de cualquier otro. Lo es, es una experiencia incomparable y divertidísima y me río de muchos grupos con guitarras y cantante, porque estos cuatro, con sus cellos y su carisma, son capaces de animar a la gente muchísimo más que la mayoría.
Hace un par de meses hablé de lo impecables que son Muse en directo; hoy añado que, a pesar de ello, no me gustan los conciertos multitudinarios, y que lo que de verdad me encanta es colocarme lo más cerca posible del escenario, saltando, gritando y cantando. Ésa es sin duda una de las cosas que más agradezco, el haber estado en segunda fila el pasado jueves, pues estos chicos, especialmente Paavo (cómo me gustó gritar su nombre), saben muy bien cómo motivar al público, e interactuaron todo el tiempo con nosotros porque, a diferencia de muchos, no son de los que se suben al escenario, ofrecen su música y ya está, sino que buscan que todo el mundo participe y se lo pase bien. La verdad es que me reí muchísimo entre el perturbado de turno (Perttu) gritando "Perkele!", Eicca tratando de convencernos de lo bueno que es el disco, ambos regalándonos una interesante dosis de fanservice y Paavo saltando a falta de melena que menear.
A nivel musical, es una verdadera gozada estar allí delante, ver cómo los cellos se responden unos a otros y escuchar lo bellísimas que son las melodías interpretadas por ellos. Espectaculares en directo, tremendamente mejores que en cualquier grabación y muy por encima de la mayor parte de los grupos.
Creo que la elección de canciones fue la adecuada, también teniendo en cuenta la voz de Tipe Johnson, el vocalista de apoyo, que interpretó End of me, I'm not Jesus, Bring them to light y I don't care. Me faltó mi favorita del álbum, Not strong enough, pero por otro lado habría echado en falta a Brent Smith; y también me hubiera gustado que tocaran Life burns!, pero, la verdad, haber escuchado en vivo Bittersweet, Seek n destroy, Last hope, Refuse/resist y todas las demás, lo compensa todo. Son unos GENIOS en mayúsculas.
Qué más puedo decir, que, con su hora y media de duración, no se me hizo corto en absoluto, sino que fue muy intenso y estuvo muy completo. Vale, me habría encantado que volvieran a salir y que me deleitaran con unos cuantos temas más, y seguiría allí toda la noche rompiéndome la garganta, pero considero que tuvo una extensión perfecta.
Cerraría aquí la crónica de no haber habido más, pero lo hubo. Primero, comentar que me gustaron muchísimo los teloneros, Livingston, y que son encantadores. Estuvieron allí desde que terminaron con su parte, dispuestos a charlar con todo el mundo y a sacarse fotos, y por supuesto tengo autógrafos y fotos con todos ellos; hasta le solté a Jakob que se parece al Robin Hood de la BBC: llevaba todo el tiempo pensándolo y no pude resistirlo. Y no puedo omitir a Chris, que es MAJÍSIMO.
También añadiré que todo Apocalyptica, incluido el dormilón de Perttu, merecería que me quitara el sombrero (de tenerlo) porque salieron cansados y aún así se tomaron su tiempo para sacarse fotos y firmar a todo el mundo, y pude cruzar algunas palabras con ellos y también con Tipe. Fueron encantadores y no puedo olvidarme de cuando me puse con Eicca, le pasé el brazo por detrás para la foto y el muchacho me abrazó por la cintura y me apretó más contra él; luego quería decirle mil cosas, que lo admiro, que me parece un genio, que quiero videoclip con Brent Smith... pero sólo me salió "You're the best" y su respuesta fue: "Yeah" (el "I know" supongo que decidió callárselo XDDD). A Paavo le iba a decir lo que su nombre significa en español, pero después no me atreví; ya tuve bastante con lo de Robin Hood. Con Mikko fue muy divertido porque nos acercamos al mismo tiempo otra chica y yo, y nos abrió los brazos como quien dice: "Venid a mí, nenas". Y en cuanto a Perttu... pues nos tuvo esperando, a los pocos valientes que nos quedamos allí, cerca de una hora más que el resto porque estaba durmiendo. De hecho, querían cerrar la sala y tuvieron que aguardar por el señorito, que, cuando salió, nos pidió con su voz de agotado que le dejásemos ir a llevar las cosas al autobús y que luego volvería. Vaya si volvió, rotulador plateado en mano y con muchas ganas de hacer el ganso.
Los dos días en Madrid fueron verdaderamente memorables, y tengo muchísimas anécdotas, como el encuentro con el señor Mario Vaquerizo, pero Apocalyptica ha sido lo mejor en muchísimo tiempo y no veo la hora de que regresen (o de tener dinero para viajar) e ir a verlos de nuevo. Antes los quería; ahora los adoro con todo mi corazón.


P.D.: Sigue siendo sospechoso que un miembro de su staff llevara una camiseta de Los Suaves y que ellos bebieran agua de Sousas. ¿Me los encontraré un día de éstos por Ourense?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha encantado tu crónica porque, en mi opinión, describes muy bien lo que es un concierto de Apocalyptica. Son mi grupo favorito, pero no es sólo su música lo que los hace especiales, sino sus directos y su forma de comportarse con los fans. Son, simplemente, inigualables :)

Kaoru Himura-Takarai dijo...

Lo son. Me muero de ganas de repetir porque fue espectacular, y no sólo musicalmente (que son tremendos), sino porque son encantadores y buscan divertir a todo el mundo. Hay muchos que deberían aprender unas cuantas lecciones de ellos.

Gracias por tu comentario ^^.

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