jueves, 23 de agosto de 2012

Estoy leyendo... - Parte VII

jueves, 23 de agosto de 2012
Pertenecer a una asociación tiene ventajas e inconvenientes. A veces te exige investigar mucho sobre un tema, o reunir materiales para algún taller, o simplemente volverte loca tratando de encontrar algo determinado. En este caso, una de las novedades de las V Jornadas Kamakura, que se celebrarán entre los días 7 y 9 de septiembre, será el taller de literatura, que impartiremos la señorita Maitreya y yo. Entre otras cosas, hemos pensado en comentar dos libros significativos y más o menos famosos, por lo que ella se ha quedado con lo clásico y yo he optado por tirar de la actualidad, de Murakami, de Norwegian Wood (que alguien me explique a qué viene el título que le han dado en España).
En realidad, ya lo estoy terminando, pero aquí os dejo el enunciado que arranca esta historia:
Yo entonces tenía treinta y siete años y me encontraba a bordo de un Boeing 747.
Siendo franca, agradecería que me estuviera gustando más (todo lo que había leído de Murakami hasta ahora habían sido relatos breves, y bastante interesantes), porque así todas mis palabras hacia él serían bonitas el día del taller, pero la mayor parte de las veces me encuentro riéndome de situaciones y personajes nada creíbles y momentos extravagantes y pretenciosos. Supongo que intentaré centrarme en lo positivo, que lógicamente también lo hay; y me alegra que el propio Murakami reconozca que ésta se encuentra entre sus peores obras, pues así me siento menos culpable.

3 comentarios:

Renaissance dijo...

De Murakami me parece mucho más recomendable (y superior) Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Este autor siempre tiene tendencia a presentar situaciones muy extrañas ayudadas por personajes todavía más desconcertantes (ehm..En Kafka en la orilla tenemos una batalla ancestral entre dos entidades encarnadas en Johnny Walker y el Coronel Sanders. Al Johnny Walker sí que le debió dar Murakami en ese momento, sí), pero, para empezar con él, Crónica tiene el equilibrio justo entre esa rareza y un mundo onírico muy coherente e identificable con el real.
Bueno, y también está El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, que tampoco es de los mejores pero sí una aproximación al cyberpunk muy buena.

Kaoru Himura-Takarai dijo...

La diferencia es que Norwegian Wood se supone que es una novela realista. Eso es lo que me toca la moral. XD Del resto, la rareza puede ser maravillosa.

Sandy-marie Blackwood dijo...

Alot good videos. :D

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