martes, 31 de enero de 2017

Favoritos de diciembre-enero

martes, 31 de enero de 2017

Diciembre a menudo acarrea un caos de viajes, celebraciones y visitas que lo descontrola todo un poco. Es un mes, para mí, de familia y reflexión, de cierre y comienzo; de tomar aliento para lo que viene.
Publicar un Favoritos en fin de año me resultaba un poco bobo, por lo que decidí que juntaría los dos meses: el último y el primero. 2017 ha llegado como un torbellino y el resto de él tampoco se muestra especialmente amable, pero también están en curso preparativos para planes de esos que serán inolvidables. 

Os traigo lo mejor que he devorado durante todo este tiempo y me parece que va a ser una entrada de las largas.


Series



Como siempre, solamente voy a mencionar series que he visto completas o de las que he terminado alguna temporada. Tengo unas cuantas en curso (por fin ha empezado lo bueno) y no voy a hablar de ellas hasta cerrar etapa.

-Cinderella and four knights (2016). Empezamos por los doramas, ¡y es que por fin han regresado a mi vida, tras meses de sequía! Los coreanos, concretamente, no son lo mío (pese a encontrarse entre mis favoritos dos de ese país), pero hay un actor al que nunca puedo decirle que no (dos, en realidad, pero es otro tema), y ese es Jung Il Woo. Cinderella and four knights es una comedia romántica típica, con su humor, su ternura y sus situaciones que a veces nos chirrían un poquito a los occidentales por cuestiones de mentalidad. Sin embargo, es una serie amable cuyos personajes se hacen querer y que engancha desde el primer minuto. La verdad, era justo lo que necesitaba en el momento en que la vi: altas dosis de shippeo y un Il Woo, como de costumbre, sobresaliente. No es una serie imprescindible ni innova demasiado en su campo, pero sí que toca el corazón. Puntuación: 6/10.

-Nigeru wa haji da ga yaku ni tatsu (2016). En inglés, We married as a job (NigeHaji para los colegas). Vi críticas de este dorama y, siendo la protagonista la adorable Yui Aragaki -a la que conozco desde que era una mocosa-, fue sencillo inclinarme a verlo. El planteamiento es una de esas ideas rocambolescas que sólo se les ocurren a los japoneses: un hombre en su treintena que contrata a una chica para que haga las funciones de esposa típica nipona (salvo las amatorias); para ahorrarse dar explicaciones, fingen ser pareja y haberse casado de verdad. Empecé muy escéptica y enseguida me cautivó. Es una serie con mensajes importantes para la sociedad japonesa, que nos presenta mujeres en diferentes situaciones (trabajadoras solteras, trabajadoras que lo dejan todo por casarse, madres divorciadas, esposas trabajadoras...) y también hombres muy distintos (esposos -¡Matthew, te quiero!-, treintañeros que nunca han tenido relaciones, hombres juzgados siempre por su aspecto, homosexuales... El formato también es muy interesante, ya que en cada episodio la protagonista se imagina a sí misma en situaciones que hacen que sea divertidísimo (reality shows, juegos de citas, concursos televisivos...). Yui está excelente, aunque quienes para mí se comen la pantalla todo el tiempo son la tía soltera y el ikemen, que tienen una química que lo puede todo. Recomendable, sin duda. Puntuación: 8/10.

-The OA (2016). No sabría deciros de qué va esta serie; no lo tengo claro ni después de haberla terminado. Todo empieza con una chica desaparecida durante años que de pronto es hallada intentando suicidarse, tras lo que decide reunir a una serie de personas para contarles su historia. De ahí se nos lleva a Rusia, al metro de Nueva York y a unas jaulas transparentes donde desarrolla capacidades que van más allá de lo humanamente posible. Leí en una crítica que hay dos opciones si has visto The OA: o te crees su historia, o no. Los que la consideran una patraña que no lleva a ninguna parte no han tardado en abandonarla; a mí me tuvo pegada a la pantalla de principio a fin, fascinada por ese tono metafísico, místico, religioso. No sé adónde me llevará la segunda temporada, pero la primera me ha hecho sentir demasiadas cosas como para que me importe que el argumento haya tenido o no sentido. Puntuación: 7,5/10.

-Moonlight (2007). Haciendo un tag de series en Twitter, surgió la pregunta de una serie que considerase cancelada antes de tiempo. Me puse a buscar en Google, ya que tengo una memoria horrible, y en la lista se asomó Moonlight. Su única temporada me tuvo, ¡hace diez años (parece mentira)!, enganchadísima cuando la ponían en laSexta; vampiros, historia romántica de humana y chupasangres, Alex O'Loughlin... es decir, era y soy público fácil. Me ha encantado volver a verla, me he pasado varias noches durmiendo cuatro horas por devorar un episodio más. No es una serie extraordinaria, de hecho tiene elementos bastante manidos ya en 2007, pero enamora y cumple muy bien con lo que promete. Hay alguna cosa que me ha chirriado pasados los años, como toda la historia del novio de Beth (incluso ella a ratos), pero he recuperado el cariño por la historia y volveré a verla algún día. La lástima es el final, ya que obviamente todo estaba preparado para una segunda temporada y tuvieron que cambiar la última escena al no renovar. Me habría gustado ver más de los personajes. Te quiero, Mick St. John. Puntuación: 7/10 (nota condicionada profundamente por la nostalgia).


Películas


Aunque no han llegado a favoritas, quería mencionar Nuestra hermana pequeña (2015) como cinta muy recomendable dentro del género costumbrista japonés; y The neon demon (2016) por lo hipnótico y desgarrador de su fotografía, además de una temática interesante que por desgracia a mí no me sorprendió por haber visto antes Helter skelter (2012).


-Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016). Era el estreno que más aguardaba el pasado otoño y no pude asistir hasta un mes más tarde. Sin embargo, ¡la espera mereció tantísimo la pena! Iba escéptica, tengo que decirlo. Le tenía ganas y miedo. Redmayne es un actor que me gusta hasta que no me gusta (en La chica danesa hubo momentos en que sus gestos me resultaron paródicos), pero esa rareza que tiene le va perfecta al personaje de Scamander. Me enamoré profundamente de él, pero, sobre todo, de cómo han sabido reinventar el universo de Harry Potter y hacer que resulte nuevo, distinto, fascinante; no sé cómo llevarán las siguientes, pero esta cinta por sí sola me ha parecido excelente. Personajes interesantes, un mundo mágico del que no se puede evitar desear saber muchísimo más y criaturas que nos tienen absolutamente ensimismados. Mención especial al brillante Ezra Miller y todo ese mundo que representa, tan realista y creíble, a la par que espeluznante. Es una película con dosis interesantes de adultez y oscuridad, pero llena de ternura y candor. Puntuación: 8/10.

-Zootrópolis (2016). Después de lo que pareció toda una vida de Rager Coffee insistiendo en lo estupendo de esta película, por fin me decidí a verla y casi cuesta creer que se trate de un filme de Disney. La historia comienza con una conejita soñadora que logra ser la primera policía de su especie, y nos embarca en una narración detectivesca al estilo de las mejores; todo esto mientras hace una crítica durísima y muy acertada a la sociedad estadounidense (y no tan estadounidense) y a problemas como el racismo, el estancamiento laboral, el funcionariado, el lavado cerebral al que nos someten las nuevas tecnologías... Brutal, sencillamente. A la maravilla visual (la ciudad es una joya) se suman unos personajes de esos a los que no olvidas: Judy, conejo hembra fuerte y decidido, valiente, perseverante; Nick, zorro estafador al que no le cabe el corazón en el pecho. Yo ya no soy capaz de ir a una oficina y no imaginarme que los energúmenos que no me solucionan nada son perezosos que tardan quince minutos en pulsar una tecla. En serio, vedla. Puntuación: 9/10.

-La La Land (2016). Ésta es una de esas películas que no puedo juzgar objetivamente y a las que les casco un 10 por todo lo que me han hecho sentir. Sé que está hasta en la sopa y muchos le han cogido asco por eso; sé que el argumento es más simple que una rueda (¿quién ha dicho que las películas tienen que tener una narrativa compleja para ser brillantes?). Pero os digo una cosa: desde el primer acorde de Another day of sun, en las autovías que dan entrada a Los Ángeles, esta película me tuvo. Me tuvo por completo: corazón, piel, alma. La historia de amor de Mia y Sebastian, interpretada de una forma tan natural que no podemos dejar de creérnosla, me cautivó. La pasión compartida, cada uno por aquello que ama, me cautivó. Las canciones, interpretadas en directo y ataviadas de color y claqué, me cautivaron. Y el final, ¡qué final! Me desgarró por completo, pero me dejó más enamorada de lo que ya lo estaba: y es que viene a decirnos (he leído muchas interpretaciones distintas, así que ésta es sólo es la mía) que por los sueños hay que sacrificar cosas, cosas importantes. Y que vale la pena hacerlo. Y que hay relaciones sinceras y maravillosas que no son para siempre. Y que hay relaciones que nos han empujado a ser más quienes somos, a querer llegar más alto, a alcanzar lo que deseábamos. Y que, a veces, se han terminado, pero siguen siendo en gran parte la razón de que estemos donde estamos
Firmaría por ver La La Land durante todos los días del resto de mi vida. Así es como me ha impactado. Puntuación: 10/10.
(Mencionar, además, que lo flipé con el talento musical del señor Gosling y he descubierto que el tío es músico, y tenía un grupo, y ama el jazz, y Sebastian se inspiró directamente en él; y no me gustaba especialmente, pero ahora estoy loca por sus huesos).

-Múltiple (2016). James McAvoy es uno de los grandes amores de mi vida y un monstruo de la actuación (os remito a Filth, aunque aviso de que no es apta para sensibles); M. Night Shyamalan necesita poca presentación a estas alturas. Múltiple es una cinta sorprendente, que engatusa desde el principio y nos mete en la piel de tres adolescentes secuestradas por un hombre que resulta ser también una mujer, y un niño, y una bestia. Nos mantiene en tensión mientras somos testigos de cómo funciona este sujeto que ha desarrollado personalidades múltiples, y nos olvidamos de que se trata de un solo actor interpretándolos a todos. Nos engancha la protagonista femenina, una muchacha callada y problemática cuyo pasado se nos va desvelando en toda su crudeza. Es hipnótica y muy efectiva. Lo que menos me ha gustado es el desarrollo final de Kevin, toda la parte del desenlace; es mi gran problema con este género, que a veces los finales me resultan demasiado rocambolescos o manidos. Eso sí, ojo a la escena post-créditos, pues cambia por completo todo lo que acabamos de ver y abre muchas puertas a trabajos futuros. Puntuación: 7/10 (para James no hay puntos suficientes).


Libros



-84, Charing Cross Road de Helene Hanff. En la entrada sobre el Papá Noel Invisible, os conté que Diego Marcapáginas me había regalado este libro que llevaba tiempo en mi lista de deseos, y las palabras para describirlo se me quedan cortas. Es IMPRESCINDIBLE. Es una oda al amor por los libros y una historia de amistad que nos deja sin aliento. Se trata de una serie de cartas reales intercambiadas por la escritora Helene Hanff y gente del círculo de una librería londinense (no sabéis lo que ha dolido descubrir que en la actualidad en ese punto se encuentra un McDonald's y yo he estado dentro de él), especialmente el encargado, Frank. Un contacto que comienza de forma fortuita y se alarga durante décadas, llegando a formar parte unos de la vida de los otros sin ni siquiera conocerse en persona. Leyéndolo, somos testigos de una de esas cosas extraordinarias que tiene la vida. Nos da esperanza. Sólo puedo sentirme agradecida a Helene y a Nora por haber hecho públicos años y años de amistad y correspondencia. Puntuación: 10/10.

-Madres arrepentidas: una mirada radical a la maternidad y sus falacias sociales de Orna Donath. He dedicado una entrada a reflexionar sobre este libro, por lo que no me voy a extender. Me parece necesario, honesto, valiente y duro. Creo que debemos empezar a hablar de estas cuestiones, y que hay que analizar cuánto tiene de real la idea de libertad en la que vivimos. Puntuación: 8/10.


Novelas gráficas y cómics



-Sad animal facts de Brooke Barker. Pocas cosas me hacen sufrir más que los animales. Los amo tanto que cualquier pequeña cosa me da una lástima infinita (los pájaros que se estrellan contra los cristales porque no los ven -qué bien reflejó esto Alabama Monroe-, los gatos que matan o se comen a sus crías, el pequeño de la camada que acaba muriendo de inanición... todo es sufrimiento, por Dios). Me compré este libro por recomendación de BookDepository y, aunque sabía que se trataba de una novela de humor, esperaba pasarlo mal. Y no. Brooke Barker, amante de los animales desde niña, descubrió datos tristísimos sobre ellos que la hicieron sufrir como a mí durante toda su vida, y decidió convertirlos en viñetas sarcásticas y tiernas que me tuvieron riendo toda la tarde. Todo amante de los animales debería echarle un vistazo. Puntuación: 10/10.


Música


He escuchado muchas cosas y muy diversas a lo largo de estos dos meses, por lo que solamente os voy a dejar algunas de las canciones que han sido recurrentes.


-La La Land: banda sonora. No me la quito de la cabeza. Todo el día suenan en mi mente las melodías de sus canciones, llenas de emoción y de amor por el cine y la música. Lo adoro todo de esta película, sin más. Posiblemente mi favorita, junto con el tema de Mia y Sebastian, sea Audition (the fools who dream):




-Don't be afraid, lo último de mis L'Arc~en~Ciel. Nunca, jamás me han defraudado. No saben hacer mala música, y Don't be afraid es una prueba más de lo artistazos que son. Este tema ha sido una tabla salvavidas en varios momentos de estos dos meses.




-Get lucky de Halestorm (cover de Daft Punk). Ya conocía esta versión desde hace bastante tiempo, pero me reencontré con ella por casualidad y he recordado cuánto me flipaba. Me parece una revisión brutal de un tema que en sí mismo es un himno. Qué vozarrón se gasta la señora Lzzy Hale.




-Spirit animal de Kerli. Llevaba años soñando con el día en que vería a Kerli en Eurovisión, y por fin se ha presentado como candidata. Por desgracia y aunque a mí me gusta mucho, creo que no es la mejor canción para el festival y que posiblemente otra saldrá elegida; pero Spirit animal tiene muchísimo de Kerli, muchísimo de mí y muchísimo de Estonia, y eso me hace quererla.



¿Coincidís conmigo en algún favorito? ¿Recomendaciones para febrero?

¡Nos leemos muy pronto!

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