domingo, 21 de enero de 2018

[Domingo de Poesía] Canción pra cando se escoita falar castrapo

¡Hola a todos! Aunque el domingo ya esté afrontando su recta final, he decidido animarme a publicar la primera recomendación poética del año. Y voy a hacer un poco de trampa porque voy a compartir versos escritos en gallego, así que lo siento mucho por los que no lo habléis. 
Desde que me vine a vivir a la Mariña lucense y empecé a hacer turismo por distintas áreas de la provincia, he entrado en contacto con las letras de muchos autores de la zona y me he reenamorado de la poesía en nuestro idioma. Hay un montón de nombres que me muero de ganas de descubrir, pero sin duda uno de los que voy a atajar primero es Manuel María, el Poeta da Terra Chá. Manuel María dedicó líneas y tinta a su tierra, y me lo he ido encontrando en casi todos los municipios que he pisado en los últimos meses. Como buena gallega, el amor a la patria y la sempiterna morriña me son muy familiares y tal vez por eso me haya encandilado tanto.

MANUEL MARÍA

Imagen extraída de serrandolibros.com

Nacido en Outeiro de Rei (Lugo) en el año 1929, Manuel María se crió en una familia labriega acomodada. A los trece años, se fue a estudiar a los Maristas de la ciudad de Lugo, donde enseguida se unió a los círculos literarios del momento. A los veinte años entró en contacto con el galleguismo gracias a su relación con autores como Luis Pimentel, Uxío Novoneyra y Ánxel Fole. Su primera conferencia versó sobre Juan Ramón Jiménez.
Trabajó en Monforte de Lemos como procurador y militó en partidos nacionalistas clandestinos (Unión do Povo Galego y Partido Socialista Galego). También fue, por un breve período, miembro de la Real Academia Galega y dedicó gran parte de su tiempo a colaborar con asociaciones para la recuperación e incentivación de la cultura gallega. Entre 1979 y 1985, fue concejal en Monforte por el BNG.
En Monforte abrió, junto a su mujer Saleta Goy, la librería Xistral. En 1998 se fueron a vivir a A Coruña, donde murió en 2004.
En 2016, se le dedicó el Día das Letras Galegas a su obra, que incluye ensayos (A presencia do mar na poesía galega, O tema da emigración na poesía galega, Raimon, poeta do noso tempo...), teatro (Auto do taberneiro, Auto da costureira, Entremés da OTAN...), narrativa adulta e infantil (O xornaleiro e sete testemuñas máis, As ribeiras son escuras, Cando o mar foi polo río...); y, sobre todo, poesía (Muiñeiro de brétemas, Morrendo a cada intre, Terra Chá, Mar maior, Cancións do lusco ao fusco, Cancioneiro de Monforte de Lemos, Poemas a Compostela, Os lonxes do solpor...). 


CANCIÓN PRA CANDO SE ESCOITA FALAR CASTRAPO

El castrapo es un concepto muy de aquí: se refiere al gallego mezclado con el castellano, esa lengua intermedia que usamos casi todos, fruto en gran medida de una época en que se relegó a la lengua de Galicia a ser el habla del pueblo iletrado y se colocó el español en las posiciones de poder y cultura. 
Aunque en mi entorno solemos llamarle castrapo al gallego mal hablado, Manuel María nos habla de lo contrario: de un castellano contaminado de gallego porque lo hablan personas cuya lengua madre es el gallego con el único propósito de parecer más cultas.


Ollade esa antroidada: son galegos,
xente do pobo, sinxela e moi normal.
Olládeos, como un fato de borregos,
falando o seu castrapo "tipical".

Esprésanse nunha estrana xerigonza,
van falando un idioma que non hai.
E sinten fondo reparo, gran vergonza,
en falar, como é debido, a fala nai.

Ollade ós moi paletos e cretinos
ladrando o seu castrapo por aí,
intentando ser lidos, cultos, finos
imitando ós "castizos" de Madrí.

Eles, probes, non poden ser culpados
polo seu idioma, tristeiro i anormal.
A culpa é de quen di: "Sede educados,
que falar galego está moi mal...".


Mondoñedo me está haciendo hablar gallego todos los días, y es algo que me ha venido genial. En mi casa, mis padres siempre han hablado gallego entre ellos y castellano con sus hijas. Me he criado en castellano y necesité irme a Madrid para darme cuenta de que por nada del mundo quería perder esta riqueza. Así que podéis esperar más entradas como ésta. 

¡Buena nueva semana!

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