jueves, 1 de febrero de 2018

Favoritos de enero


¡Ya ha acabado enero! Es cierto que, con todas las celebraciones del comienzo del año, para mí el tiempo está parado hasta que pasan los Reyes; pero no deja de resultar surrealista que un mes de 2018 se haya quedado atrás tan rápido.
No he notado demasiado el paso del tiempo, quizá porque he estado a muchas cosas pero a la vez tomándomelo con calma. Demasiada calma. Hay que moverse ya.

Aquí os dejo mis favoritos del mes que se ha ido. 

Libros


Este mes he leído muchísimo para ser yo, pero hay pocos títulos que haya terminado. Me quedo con la satisfacción de haberle dedicado más tiempo a la lectura (normal, al estar distanciada de las series) y supongo que al terminar febrero podré traer algunos de los libros que me han acompañado desde enero.

-A señorita Bubble, de Ledicia Costas. He empezado el año leyendo en gallego, lo cual es en sí maravilloso; y me he iniciado en los libros de esta autora, que están dirigidos al público infantil y que llevaba tiempo deseando conocer. Simplemente voy a repetir lo que dije en Goodreads al terminarlo: que, de reunirse a escribir esta historia Roald Dahl, Tim Burton, Mathias Malzieu y Jules Verne; les faltaría solamente el dominio tan lúdico de la lengua gallega que tiene Ledicia, y la forma en que conecta con la psicología infantil. Maravilloso, en resumen. Tengo ganas de descubrir mucho más de ella.

-Grotesque, de Natsuo Kirino. Como ya me he explayado bastante en la reseña que publiqué hace unas semanas, simplemente vuelvo a decir que se trata de una novela durísima pero importante por cómo aborda los temas que trata (prostitución, clasismo social, discriminación de género, familia) desde perspectivas rompedoras.

También he leído este mes otras dos obras que no me han gustado tanto: El Anticristo de Nietzsche (demasiada palabrería y muy poco contenido) y Bonfire de Krysten Ritter (la mismísima Jessica Jones, sí; la novela es flojilla). 


Películas


-Fantástico Sr. Fox (2009). En mi casa, el 1 de enero lo solemos pasar en pijama y tirados en el sofá; como mucho, salimos a tomar algo hacia la noche. Así que, esta vez, mi hermana y yo nos pusimos esta cinta de Wes Anderson: la historia, en stop motion, de un zorro llamado Fox que ha conseguido sentar la cabeza y llevar una vida honrada y segura para su familia; hasta que decide que tampoco va a pasar nada por dar un último golpe y entrar en una granja a robar pollos. Está basada en un libro de Roald Dahl y no sé dónde empieza el original y dónde toma el relevo Anderson; lo que sí sé es que me pareció una cinta deliciosa, con personajes entrañables y un humor bastante ácido. El mensaje es potente y no cae en las típicas moralinas vacías.

-Yo, Tonya (2017). Como amante del patinaje artístico, la versión cinematográfica de la vida de Tonya Harding me intrigaba muchísimo. Recordemos: esta mujer, la primera estadounidense en aterrizar un triple axel en competición, fue acusada de pagar para que atacaran a su rival Nancy Kerrigan antes de los Juegos de 1994. Lo bonito de la película es que, aunque al final sí que llegue a posicionarse, nos presenta a un personaje complejo, políticamente incorrecto y roto que no cuesta asumir ni como culpable, ni como inocente. En general, es una película biográfica muy buena que aborda la tragedia desde un humor negro que atrapa. Las interpretaciones de Margot Robbie y Allison Janney son de otro planeta.

También he visto Tres anuncios a las afueras (2017) y tiene muchísimas luces, pero las sombras me han impedido amarla.


Series


Lo único que he visto, aparte de algunos capítulos de la última temporada de Peaky Blinders (aún no la he terminado), es un dorama que ya conocía y me había fascinado años atrás: Aishiteru to itte kure (1995). Es una historia romántica donde dos personajes se encuentran e inician una relación, que se va desarrollando y complicando. En realidad, esta vez he hecho una lectura del argumento totalmente distinta de la que hiciera en mi adolescencia: he visto en el hecho de que él sea sordo y en todos los malentendidos que no resuelven una clara metáfora de la comunicación, o de la falta de comunicación, en pareja y las consecuencias que ésta tiene. La serie no es nada perfecta y abusa de algunos clichés típicos del género, pero está aun así a años luz de los romances que se hacen ahora. 


Viajecillos


2018 ha empezado potente y me he estado dedicando a cruzar la frontera. No, no he ido a Andorra: he cruzado el Puente de los Santos. Cuanto más descubro de Asturias, más ganas tengo de conocerla a fondo, y las excursiones de este mes sólo me han puesto los dientes largos. Aunque he visto unas cuantas aldeas y ermitas desde el coche, los cuatro pueblos en los que he parado y paseado han sido: Tapia de Casariego, Navia, Puerto de Vega y Luarca. Aunque todos son preciosos y merecen recorrerlos, la palma se la ha llevado Luarca, que es uno de los lugares más bonitos donde he estado: desde ese río con sus curvas definiendo la disposición del casco urbano, pasando por los mil niveles de altura distintos en los que se distribuyen las casas, hasta la impresionante zona portuaria y ese cementerio blanco sobre un acantilado. ¡Qué pasada! Volveré, volveré, volveré.


Música

Enero ha sido un mes de descubrimientos muy bonitos que posiblemente se van a quedar en mi vida por bastante tiempo. Los resumo en canciones:

-Auri - Night13


Auri es el proyecto de Tuomas Holopainen (Nightwish) junto a Troy Donockley (también Nightwish) y la cantante Johanna Kurkela. Lo venían anunciando desde hacía meses y yo me estaba comiendo las uñas a la espera de poder escuchar el resultado, ya que soy muy fan de los tres. La primera canción ha llegado al fin y para mí es la mezcla perfecta de los estilos de sus tres componentes: ¡me recuerda infinito a los tres! Me ha embelesado y no puedo dejar de escucharla. 

-Harry Styles - Sign of the times


Yo sabía que One Direction había existido y algo me quería sonar del disco en solitario de uno de ellos; ahora, ni idea de que dicho disco era la tremenda JOYA que es. Descubrí este tema gracias a Alfred de OT y, aunque me gustó mucho en sí mismo, lo que realmente me llevó a buscar el álbum completo fue la comparación que el triunfito hacía entre la música de Harry y la de genios de la talla de David Bowie y Nick Cave. Y sí, tiene elementos de ambos y es una obra maestra. 

-Ruth Lorenzo - Good girls don't lie


¡Cómo nos cuesta en España valorar el talento nacional! A Ruth la conoció el grueso del público cuando nos representó en Eurovisión, pero lo cierto es que ya había demostrado ser una artista increíble en la versión británica de X Factor. Aunque la mayor parte de sus temas en español no me hayan gustado mucho, no puedo negar su increíble voz y lo potente que es como artista. Y, nuevamente gracias a OT, este año la he redescubierto con Good girls don't lie, que es un temazo y la muestra en directo como la leona que es. Cerrad los ojos y decidme que no podría estar cantando perfectamente Lady Gaga. Brutal.

También he escuchado en bucle el álbum Dune de L'Arc~en~Ciel. Y, siendo mi grupo favorito, por supuesto que me conozco ya el disco al dedillo (y es uno de mis favoritos), pero nunca deja de sorprenderme la solidez que mostraban ya en ese primer trabajo. Las canciones de esa época son increíbles y el timbre de voz de Hyde por entonces me apasiona.


En fin, ¡vamos parando! Espero que vuestro enero no se haya ido tan rápido como el mío, que lo hayáis aprovechado mucho y que ya estéis a tope en febrero.

¡Sed felices!

No hay comentarios: